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Comentarios del Secretario de Justicia de EE.UU. Eric Holder en la Cena de Premiación de Legado del Centro Brennan para la Justicia
New York, NY
United States
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16/11/2009

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Comentarios preparados para discurso:

Gracias, Jim, por la maravillosa presentación. Es siempre un gusto ser presentado por un gran abogado, un viejo amigo y una persona comprometida con los ideales de esta maravillosa institución.

También deseo agradecer al liderazgo del Centro Brennan para la Justicia por homenajearme con este premio. Permítanme, también, felicitar a mi co-homenajeada y amiga, Nicole Seligman, por el premio que recibirá esta noche. Nicole, gracias por todo lo que hace - su premio es bien merecido.

También deseo felicitar y agradecer a los miembros y patrocinadores del Centro Brennan por su dedicación a la democracia y el imperio de la ley. Ustedes han sido líderes en la labor de modernizar el empadronamiento de electores, o sea, eliminar la mayor barrera al voto en los Estados Unidos, nuestro sistema de empadronamiento anticuado.

Ustedes también han trabajado arduamente en proteger los derechos electorales a través de sus enjuiciamientos y defensas, y nos han provisto de apoyo crítico un nuestra labor determinada de defender la legislación de reforma de financiación de campañas.

En estos y otros temas - desde el acceso a la justicia a la justicia racial, para asegurar que promovamos el imperio de la ley como defendemos a nuestra seguridad nacional - quiero que sepan que los escuchamos en Washington, respetamos sus opiniones y valoramos el compromiso que han asumido.

Ahora, como muchos de ustedes saben, el Juez Brennan provino de comienzos humildes. Hijo de inmigrantes irlandeses, encarnó el sueño estadounidense, pasando de un niño que entregaba leche y bombeaba gasolina a uno de los más reconocidos e influyentes Jueces de la Corte Suprema de nuestra época. A través de su carrera ilustre, el Juez Brennan nunca olvidó sus orígenes. Asociaba su interés en los derechos individuales y las libertades civiles a su crianza y a las dificultades que presenció en su propio vecindario.

El legado del Juez Brennan - su trabajo y la manera en que lo realizó - personifica nuestra responsabilidad colectiva hacia quienes no siempre tienen voz en las decisiones legales y políticas que afectan a nuestras comunidades. Ustedes homenajean este legado no solo en su trabajo crítico para la justicia, sino también con este recordatorio anual para todos nosotros de que debemos esforzarnos para realizar los valores de la igualdad y la dignidad humana común que motivaron al Juez Brennan.

"Igualdad y dignidad humana común". El Juez Brennan sabía que estos valores, aunque magnánimos, son alcanzables. Deseo utilizar nuestro tiempo juntos esta noche para reflexionar sobre un desafío - uno verdaderamente difícil - que exige nuestro compromiso constante y colectivo hacia estos valores: la necesidad de una reforma de la defensa de indigentes. Debido al trabajo del Centro en Nueva Orleans, Michigan y otros lugares, así como su publicación de recursos útiles tales como las Directrices para nombrar un abogado de defensa [Guidelines for Appointing Defense Counsel], sé que se trata de un tema que les importa profundamente, como a mí.

Imagínense conmigo por algunos momentos que reciben una llamada desesperada diciendo que su hijo o hija, sobrina o sobrino, ha sido arrestado y acusado de un delito. Apostaría que la mayoría de usted haría una llamada y contrataría un gran abogado. Ciertamente, nunca permitirían que su hijo se declarara culpable y enfrentara la posibilidad de una sentencia en prisión sin primero hablar con un abogado. No se quedarían quietos si se hiciera a un familiar esperar semanas, y hasta meses, para obtener acceso a un abogado que pudiera pelear por su liberación.

Sin embargo, aunque resulte difícil creerlo, algunos de nuestros conciudadanos pasan por circunstancias como esta todos los días.

Un informe reciente encargado por una resolución conjunta de la legislatura del estado de Michigan, por ejemplo, encontró condados en el estado en los que los demandados son acusados y se declaran culpables de delitos que conllevan sentencias de prisión, sin nunca haber hablado con un abogado. En otras partes del país, de acuerdo con otro informe, los demandados pueden estar presos por semanas, incluso meses, esperando un abogado. En un ejemplo, una mujer de 50 años de edad acusada de hurto en una tienda pasó 11 meses presa esperando la designación de un abogado. Otra mujer acusada de robar 200 dólares de un tragamonedas pasó 8 meses presa antes de obtener un abogado.

Inclusive cuando se designa un abogado, la designación suele no tener sentido, no ser verdaderamente efectiva. El reciente estudio nacional integral más reciente sobre la situación de la defensa de indigentes documentó un condado de Missouri donde la oficina de defensores públicos comenzó a recusar casos después de que sus abogados comenzaron a tener un promedio de 395 casos por año, haciendo que el Director de la Defensa Pública Estatal reconociera públicamente que, con una cantidad de casos tan alta, se estaban cometiendo errores.

En Tennessee, la oficina de defensores públicos de un condado tenía seis abogados para tratar de 10,000 casos de infracciones en 2006, lo cual significa que los abogados tenían menos de una hora para dedicarle a cada caso. Las cargas de trabajo altas permiten hasta a los abogados con las mejores intenciones poco tiempo para investigar, presentar peticiones y hacer las cosas básicas que suponemos que hacen los abogados. Algunos ni siquiera tienen tiempo de presentarse a los juicios.

Las cargas de trabajo altas no son el único problema. Si bien se resolvió el caso Gideon hace más de 45 años, aun hay siete estados en esta gran nación que nada contribuyen a la defensa pública en el ámbito del enjuiciamiento, colocando la carga sobre sus condados. Debido a la crónica falta de recursos, muchos condados, a su vez, dependen de los contratos denominados de "honorarios fijos" que pagan a los abogados la misma suma, independientemente del tiempo (en general, poco) que el abogado dedique a cada caso. De hecho, en estados como Utah y Pensilvania que dependen enteramente de condados individuales para financiar la defensa de indigentes, la calidad de la representación legal que el demandado recibe puede acabar por ser determinada por el lado de la frontera del condado en el que se cometió el delito.

Además de problemas con recursos, muchas oficinas de defensa pública tienen independencia o supervisión insuficientes para asegurar que los abogados representen efectivamente los intereses del acusado. En algunos lugares, los jueces asignan casos a abogados, lo cual puede influenciar la representación proporcionada por los abogados. Por ejemplo, una encuesta estatal de jueces de Nebraska en 2006 causó tales inquietudes, incluidos sobre jueces que se negaban a volver a asignar a abogados que solicitaban demasiados enjuiciamientos.

Tal vez más perturbador es que con demasiada frecuencia hemos visto problemas similares en los sistemas juveniles. En 2005, por ejemplo, la Corte Suprema de Florida encontró que en un Circuito de Florida, tres de cada cuatro jóvenes renunciaron al derecho a un abogado y enfrentaron los cargos sin la orientación de un asesor legal. Inclusive, tales renuncias suelen ocurrir sin la oportunidad de hablar con un abogado que podría ayudar a los jóvenes a comprender a qué están renunciando.

Para mí, se trata de un problema de importancia personal y conciencia nacional. Como juez, pude ver en forma directa cómo abogados de defensa sin preparación y mal equipados distorsionan el sistema entero.

El nuestro es un sistema contradictorio de justicia - requiere abogados en ambos lados que efectivamente representen los intereses de sus clientes, ya sea del gobierno o del acusado. Cuando los asesores legales están tienen la desventaja de la falta de capacitación, tiempo y recursos, o cuando simplemente no están presentes cuando deberían estarlo, empezamos a legítimamente dudar del proceso y a cuestionar los resultados. Empezamos a preguntarnos: ¿Se está haciendo justicia? ¿Se está administrando la justicia?

Dejando de lado la integridad de nuestro sistema de justicia penal, la crisis en la defensa de indigentes también está asociada a dólares y centavos. Un análisis llevado a cabo por la Oficina de Defensores de Apelaciones Estatal en Michigan encontró que la falta de inversión de recursos por el estado en el ámbito de los tribunales de litigio ha contribuido para el encarcelamiento costoso de demandados cuyas condenas fueron luego revertidas. La oficina informó que, desde 1996, han habido aproximadamente 50 acciones de habeas corpus exitosas con base en reclamos de asistencia ineficiente por parte de abogados en procesos en tribunales del estado.

Inclusive, suponiendo que estos demandados eran culpables de los delitos por los que fueron originalmente condenados, el público aun debe soportar el costo de las apelaciones y nuevos enjuiciamientos porque el sistema no lo hizo correctamente la primera vez. Y para los casos en los que los demandados no eran culpables, entonces el precio es evidentemente mucho más alto, tanto en lo que se refiere a la mayor de las pesadillas de enviar una persona inocente a la cárcel, como en términos de haber dejado libre a la persona que efectivamente cometió el delito.

Permítanme darles apenas un ejemplo de todas las pérdidas asociadas a la crisis en la representación legal. Eddie Joe Lloyd cumplió casi 17 años de prisión en Michigan por el asesinato y la violación de una joven, delitos que pruebas de ADN probaron más tarde que no había cometido. Los abogados designados para Lloyd - uno reemplazó al otro una semana antes del enjuiciamiento - no realizaron ninguna investigación. Nadie jamás contrainterrogó a la policía sobre la falsa confesión de Lloyd, la cual Lloyd suministró a la policía mientras era un paciente no voluntario internado en un hospital psiquiátrico. Nadie jamás entrevistó a la familia o los médicos de Lloyd. Nadie visitó el lugar del delito, o disputó la competencia de Lloyd. Las apelaciones y los 17 años de prisión costaron a Michigan casi un millón de dólares, y dicha suma no incluye el fallo civil de 4 millones de dólares que Lloyd luego obtuvo por su condena indebida. Y, por supuesto, existe el verdadero peligro para la comunidad de tener al verdadero asesino y violador libre unos 20 años después.

Por lo tanto ¿qué debe hacerse? A fin de cumplir con las promesas de Gideon y Gault, necesitamos la colaboración de asociados en los ámbitos federal, estatal y local, tanto dentro como fuera del gobierno. Ya se ha realizado mucho trabajo positivo en desarrollar estándares ejemplares para los sistemas de defensa pública, incluidos los Diez principios de un sistema de defensa pública [Ten Principles of a Public Defense Delivery System] del Colegio de Abogados y los Diez principios esenciales para la provisión de representación legal de alta calidad para la delincuencia a través de Sistemas de Defensa Pública [Ten Core Principles for Providing Quality Delinquency Representation Through Public Defense Delivery Systems] del Centro Nacional de Defensores Juveniles. Agradezco a las organizaciones como el Centro Brennan que se encuentran en las líneas de frente de esta labor, ya sea a través de la educación o del litigio.

Deseo destacar la educación porque creo que, si más ciudadanos estadounidenses supieran más sobre la experiencia de algunas de nuestros conciudadanos en el sistema de justicia penal, estarían horrorizados y furiosos.

También me incentiva el hecho de que algunos estados y jurisdicciones locales han comenzado a realizar el trabajo arduo de asegurar que sus sistemas de defensa pública tengan la independencia, la supervisión y los recursos necesarios para un funcionamiento eficaz. Por ejemplo, en Nevada este año, la Corte Suprema del estado emitió una orden pidiendo cambios amplios en el sistema de defensa pública, incluidos la exigencia de niveles de desempeño de los abogados y no permitir que los jueces designen abogados. En abril, la Ciudad de Nueva York se convirtió en la primera ciudad a poner límites graduales en la cantidad de casos entregados a defensores públicos. La legislatura estatal de Michigan - donde Eddie Joe Lloyd fue condenado - pronto considerará legislación propuesta para establecer allí, por primera vez, un sistema de defensa pública en el ámbito estatal.

En el Departamento de Justicia, he formado un grupo de trabajo interno para que me ayude a identificar maneras en que podamos hacer nuestra parte en esta iniciativa. Los he instruido a que no dejen de considerar todas las alternativas para la identificación de fuentes de financiación potenciales, iniciativas legislativas y otras maneras en que podamos trabajar con nuestros asociados estatales y locales en establecer sistemas de defensa pública eficaces. Personalmente, me he reunido con líderes de la comunidad de defensa de indigentes para conocer más sobre el problema y obtener sus consejos e ideas sobre formas en que el Departamento pueda ayudar. Y nuestra Oficina de Programas Judiciales está planeando actualmente una conferencia nacional de defensa de indigentes en febrero que reunirá a defensores públicos de los 50 estados.

Como he dicho anteriormente, cada día, fiscales concientes de todo el país logran la justicia en nombre del pueblo estadounidense, muchas veces bajo circunstancias muy difíciles. Debemos a ellos nuestra sincera gratitud por su trabajo arduo y los sacrificios que realizan para nosotros. Sin embargo, nuestro sistema de justicia no puede depender únicamente de ellos.

Cierta vez, el Juez Brennan dijo, "Debemos recordar que el interés de la sociedad es tanto que el inocente no sufra como que la culpabilidad no escape". Asegurémonos de promover el legado del Juez Brennan manteniendo la más básica protección constitucional: el derecho a representación legal verdaderamente eficaz. En los últimos días, cuando había muchísimo que perder, expresé gran fe en nuestro sistema de justicia penal. Aunque sea grandioso, debemos mejorar significativamente la calidad de la representación legal provista en dicho sistema a los pobres e indefensos. Dediquémonos verdaderamente al legado del Juez Brennan trabajando para reformar dicho sistema de modo que sea un verdadero reflejo de los valores estadounidenses más básicos: la igualdad y la justicia. Los problemas que he mencionado son fabricados por el hombre. Por lo tanto, son susceptibles a soluciones creadas por el hombre. Confío en que juntos podremos crear un sistema que sea compatible con nuestros documentos fundadores y del que podamos verdaderamente estar orgullosos. Me complacerá trabajar con ustedes para logarlo.

Gracias.