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El Secretario de Justicia de los Estados Unidos Eric Holder habla en la Cuarta Conferencia Anual Nacional de Centros de Fusión
New Orleans, LA
United States
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23/02/2010

Gracias, Jim [Letten].  Le agradezco sus gentiles palabras, así como su liderazgo aquí, en Nueva Orleáns.  Me complace estar aquí, en su ciudad, y seguir sintiéndome inspirado por el optimismo de esta gran ciudad.  Sin embargo, también me doy cuenta de que el tiempo por sí solo no ha sido responsable por la recuperación espiritual y la reconstrucción que ha ocurrido en Nueva Orleáns.  Este progreso ha sido el resultado de trabajo arduo, determinación inquebrantable y optimismo firme -- los principios que guían el trabajo crítico que se viene realizando cada día en nuestra red nacional de centros de fusión.

 

Esta mañana, nos hemos reunido para discutir el futuro de esta labor e identificar maneras de aprovechar el progreso extraordinario que se ha logrado en años recientes.  Es un placer para mí darle la bienvenida a cada uno de ustedes y acompañarlos en el lanzamiento de lo que sé que será un debate productivo y valioso sobre la importancia y el potencial de nuestros centros de fusión.  También deseo agradecerles a los organizadores de esta conferencia por la elaboración de un programa excelente y por reunirnos a todos.

 

Muchos de ustedes han viajado desde puntos lejanos del país para participar en esta conferencia, y representan muchas disciplinas distintas.  Agradezco su participación, su compromiso de compartir información y su servicio sobresaliente en beneficio de sus comunidades.  Los aportes que ustedes realizan cada día, con frecuencia enfrentando grandes retos, permiten que nuestros gobiernos federal, estatales, de condados y municipales cumplan con su más importante responsabilidad: proteger la seguridad del pueblo de los Estados Unidos.

 

Estoy orgulloso de lo que han logrado, en un plazo muy corto, nuestros centros de fusión.  Agradezco la labor de mis compañeros del Departamento de Justicia, especialmente los agentes del FBI, analistas e investigadores, quienes han sido instrumentales en el fortalecimiento de estos centros.  También estoy agradecido por contar con el Departamento de Seguridad Nacional como nuestro asociado en esta labor.  Juntas, nuestras dos dependencias, y los equipos del personal de nuestros 72 centros de fusión, están proporcionando una imagen más precisa de las amenazas a nuestros ciudadanos, nuestra infraestructura económica y nuestras comunidades.  También estamos mejorando nuestra capacidad de responder a, y, muchas veces, prevenir el desastre.

 

Lo he visto por mí mismo.  En octubre, viajé a Las Vegas, donde el Teniente Tom Monahan del Departamento de Policía de Las Vegas me acompañó en una excursión del Centro de Contraterrorismo del Sur de Nevada, de cuyas operaciones está a cargo.  Durante el periodo breve que estuve en el lugar, se identificó y evitó una potencial crisis.  Ese día, las acciones del personal del centro de fusión - y sus asociados en la comunidad - seguramente lograron evitar un tiroteo asociado a pandillas.  Debido a que los miembros del equipo del centro de fusión han establecido una relación con la comunidad de seguridad escolar local, pudieron comunicar claramente y actuar rápidamente.  Más importante aun, pudieron proteger, y probablemente salvar vidas.  

 

Se emplean en todo el país iniciativas de alcance exterior similares.  Teniendo en cuenta los resultados que hemos observado y las asociaciones que se han establecido con el sector público y entre dependencias gubernamentales, confío en que estamos en el camino correcto.  Aun así, no podemos darnos por satisfechos.  No podemos volvernos complacientes.  Y no podemos ignorar el hecho lamentable de que las amenazas a nuestro pueblo, nuestras comunidades y nuestra seguridad nacional siguen siendo un problema significativo.

 

La historia reciente es prueba de esto.

 

·       El otoño pasado, después de que se descubrió uno de los más graves complots terroristas desde el 11 de septiembre, Najibullah Zazi fue arrestado y acusado de conspiración para detonar bombas en trenes interurbanos de la Ciudad de Nueva York.  Ayer a la tarde, Zazi se declaró culpable de conspiración para utilizar armas de destrucción masiva, conspiración para cometer homicidio y de proveer apoyo material a al-Qaeda.  Este intento de ataque contra nuestra patria fue real, estaba en marcha y - si no fuera por la labor conjunta de nuestras comunidades de las fuerzas del orden público e inteligencia –   hubiera sido fatal.  

·       El día de Navidad, Umar Farouk Abdulmutallab fue acusado de intento de matar a casi 300 pasajeros y miembros de tripulación a bordo del Vuelo 253 de Northwest Airlines, al aterrizar el vuelo en Detroit.

·       Este mes, en la Ciudad de Nueva York, una física pakistaní capacitada por EE.UU. fue condenada por intento de homicidio y asalto armado.  Esta mujer demostró una clara intención de matar a ciudadanos estadounidenses y, en el momento de su detención, poseía documentos que hacían referencia a un "ataque con bajas masivas" y ubicaciones que incluían al Edificio del Empire State, la Estatua de la Libertad y el Puente de Brooklyn.

·       Hace tres meses, en Minnesota, se revelaron documentos con cargos contra 8 individuos quienes se cree proporcionaron apoyo material a una organización terrorista con sede en Somalia.  Estos casos con parte de una investigación en curso del FBI que, hasta la fecha, ha resultado en 14 arrestos y 4 declaraciones de culpabilidad.

·       El mes de abril pasado, cinco hombres de Nueva Jersey y Pensilvania fueron encarcelados por tramar para matar a soldados estadounidenses en un ataque armado contra la base militar en Fort Dix, Nueva Jersey.

 

Estos casos son apenas algunos de docenas de complots terroristas que nuestro gobierno ha enjuiciado o desmantelado en los últimos meses.  Aunque estos casos son escalofriantes, representan apenas una pequeña muestra de lo que enfrentamos.  Estamos en guerra.  Esta es la realidad en la que vivimos.  Y nuestros centros de fusión son las líneas de frente de la mejor y más eficaz labor de contraataque de los Estados Unidos.  Estoy orgulloso del compromiso de este gobierno de utilizar cada arma en nuestro arsenal para ganar esta guerra.  En el Departamento de Justicia, hemos reforzado nuestro compromiso de compartir inteligencia y proveer a los agentes de las fuerzas del orden público en todos los niveles las herramientas y la capacitación que necesitan para evitar y combatir los desastres.

 

En lugar de utilizar un enfoque estrecho e ideológico en la lucha contra el terrorismo, la lucha contra la delincuencia y la protección de nuestro pueblo, el Departamento de Justicia de hoy se compromete a ser flexible, pragmático y agresivo.  Este enfoque está funcionando.  Al concentrarnos en mejorar la comunicación y la colaboración, hemos ayudado a prevenir centenas de delitos y proteger más vidas.

 

El centro de esta labor es el trabajo combinado de miles de agentes del FBI y otros agentes federales, agentes de la policía estatal y local, funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional, y expertos de inteligencia de todo el mundo.  Cada día, trabajan para prevenir los ataques terroristas y combatir la delincuencia.  Esta labor – la labor de ustedes en nuestros centros de fusión, ayudan a protegernos.  Si bien me doy cuenta de que ustedes están contentos de trabajar en la sombra, satisfechos de saber que su labor ayuda a salvar vidas, me comprometo a asegurar que datos sobre su trabajo - así como de sus éxitos - sean conocidos y mejor comprendidos.  Sí; ustedes han probado que no necesitan golpecitos en la espalda y agradecimientos públicos por su trabajo.  Pero les aseguro que seguiré destacando y defendiendo el trabajo sobresaliente que realizan.

 

Desde mi punto de ventaja como Secretario de Justicia de los Estados Unidos, y a partir de lo que he observado en el campo, veo por qué nuestros centros de fusión deben estar en el centro de la inteligencia estatal, local y federal.  También he aprendido algunas cosas importantes:

 

En primer lugar, en lo que se refiere a proteger a nuestro pueblo, un enfoque del tipo "tamaño único" no es la mejor respuesta.  Nuestros centros de fusión son un reflejo de esto.  Es por eso que son establecidos de acuerdo con las necesidades específicas, y amenazas, que enfrentan las áreas locales.  Aunque estos centros no son, y no deben ser, administrados por el gobierno federal, sé que necesitan nuestro apoyo.  Esto es exactamente lo que pueden esperar de nuestro Departamento de Justicia y, más tarde hoy, oirán más sobre las inversiones que tenemos la intención de proveer en los próximos meses.

 

En segundo lugar, si bien nuestros centros de fusión fueron inicialmente establecidos para combatir el terrorismo, fueron diseñados y equipados para ir más allá de ese objetivo.  Esto es crítico.  Nuestras investigaciones indican que, cuando se les piden que den prioridad a los problemas de seguridad más significativos que enfrentan, nuestros asociados de las fuerzas del orden público locales, estatales y tribales - un grupo muy diversificado - citan todos las mismas cosas: pandillas, armas y drogas.  En la labor de proteger a nuestro pueblo, los centros de fusión pueden, y deben, atacar todos los tipos de amenazas y todas las formas de delincuencia.

 

Finalmente, existe un punto principal que deseo mencionar: Estoy contra, y siempre lo estaré, del argumento de que debemos sacrificar las protecciones que nos ofrece nuestra Constitución para proteger nuestra seguridad nacional.  Eso es simplemente, y peligrosamente, falso.  Desechar los valores que han hecho que nuestra nación sea la más grandiosa del mundo, y el mayor modelo de justicia, no nos hará más fuertes.  Y no nos brindará más seguridad.  Nuestros centros de fusión fueron establecidos con esta verdad esencial en mente, y fueron cuidadosamente diseñados de modo a proteger los derechos de privacidad de nuestros ciudadanos.  Aquellos que han dudado deberían saber que, sí, estos centros han dado a las fuerzas del orden público nuevas herramientas y capacidades para la conexión de dependencias, personal e información.  Sí, han mejorado nuestra capacidad de prevenir ataques y combatir la delincuencia.   Sin embargo, no han puesto en peligro el derecho garantizado a la privacidad de cada ciudadano estadounidense, y nunca lo harán.  La protección de nuestras libertades civiles es de importancia crítica - para mí, para el Departamento de Justicia y para este gobierno.  Es un tema que tomamos muy en serio y, más adelante en esta conferencia, oirán más sobre algunos de los pasos específicos que estamos tomando para asegurar y mejorar los derechos a la privacidad.

 

El año pasado, cuando asumí el cargo de Secretario de Justicia de los Estados Unidos, juré apoyar y defender nuestra Constitución.  También juré que la protección de nuestro pueblo sería la principal prioridad del Departamento de Justicia.  Permítanme asegurarles que brindar apoyo al trabajo que ustedes realizan no es una cuestión pasajera para el Departamento.  Está en primerísimo lugar en nuestra agenda.  Hoy, cuando las amenazas a nuestra seguridad pueden provenir del otro lado del mundo o de la manzana al lado, el trabajo de nuestros centros de fusión permite que yo cumpla con mis responsabilidades y con mi palabra.  

 

Nuevamente, deseo agradecerles por el excelente trabajo que realizan y por el esfuerzo de cada uno de ustedes para estar aquí hoy.  Entiendo que tenemos casi 1,000 participantes, y la fuerte presencia de ustedes me llena de esperanza con respecto al futuro.  Me alienta particularmente el hecho de que, en este grupo, algunos de ustedes estén aquí habiendo pagado con su propio dinero y dedicando su tiempo personal.  A pesar de los desafíos presupuestarios y las exigencias crecientes que enfrentan, muchos de ustedes realizaron enormes sacrificios personales para estar presentes.  Gracias a todos.

 

Ha sido un placer acompañarlos y un privilegio homenajear el trabajo que realizan.  Les deseo una conferencia muy productiva.  Me complacerá trabajar con todos ustedes para lograr progresos aun mayores en el fortalecimiento de nuestros centros de fusión y la protección del pueblo de los Estados Unidos.  Es un orgullo para mí poder llamarlos mis compañeros.

 

Gracias.