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El Secretario de Justicia de los Estados Unidos Eric Holder habla en la Oficina del Abogado General de Río de Janeiro
Rio de Janeiro - Rio de Janeiro
Brazil
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24/02/2010

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Muchas gracias por su cálida bienvenida, y buenos días a mis distinguidos panelistas y a todos los miembros del público.  Gracias, Embajador Shannon, por la gentil presentación, y gracias, Abogado General Lópes, por ser el amable anfitrión del evento de hoy.

Agradezco sinceramente la oportunidad de reunirme con mis colegas de las fuerzas del orden público brasileñas para discutir los desafíos que nuestros países enfrentan con respecto a la protección de la propiedad intelectual, la cual es tan vital para nuestra infraestructura económica y nuestra seguridad.  Ambos nuestros países necesitan que se hagan valer firmemente nuestras leyes criminales para proteger los derechos de propiedad intelectual si desean seguir promoviendo la innovación y la creatividad, proteger a los consumidores y crear crecimiento económico.

La propiedad intelectual es un componente crítico de las economías tanto de Brasil como de los Estados Unidos.  Si no podemos proveer una fuerte protección de los derechos de propiedad intelectual, nuestras industrias creativas sufrirán.  Habrá menos investigación y desarrollo para promover la innovación, y menos progresos tecnológicos en programas de informática y productos de consumo.  Y corremos el riesgo de quedarnos cortos en los progresos tan necesarios en medicamentos nuevos y
servicios médicos nueva desarrollados por nuestros científicos, nuestras universidades y nuestras empresas.

Gracias a los avances en las tecnologías -- en particular, la accesibilidad cada vez mayor al Internet y las mejoras en la manufactura, el transporte y el envío -- contenido digital como los programas de informática empresariales y películas pueden ser distribuidos a un mercado mundial prácticamente de manera instantánea.  Hasta las pequeñas empresas tienen oportunidades sin precedentes de comercializar y distribuir sus mercaderías y servicios en todo el mundo.  

Lamentablemente, el éxito de este mercado mundial y digital también ha atraído a delincuentes que buscan explotar y usurpar la propiedad intelectual de terceros.  Las mismas tecnologías que crearon oportunidades sin precedentes de crecimiento en economías legítimas también han creado organizaciones globales
criminales que están ansiosas por robar la creatividad y las ganancias de nuestras industrias y nuestros trabajadores domésticos.  Como Secretario de Justicia de los Estados Unidos, dedico gran parte de mi tiempo y atención a las amenazas impuestas por estos sindicatos
criminales transnacionales.  Estos grupos que no respetan las fronteras o límites internacionales, han desarrollado métodos sofisticados, eficientes y diversificados para cometer casi cualquier tipo de delito imaginable contra la propiedad intelectual, incluidos:

  • piratería amplia en Internet de música, películas, juegos de video, programas de informática empresariales y otros trabajos con derechos de autor;
  • espionaje empresarial con buena financiación;
  • ventas de mercaderías de lujo, ropa y productos electrónicos falsos, tanto en las esquinas como a través de portales de
    subastas en el Internet; y
  • un comercio internacional cada vez mayor de productos farmacéuticos y otras mercaderías falsificados que representan un riesgo significativo contra la salud y la seguridad de nuestros consumidores.  

En los Estados Unidos, consideramos el robo de propiedad intelectual una amenaza a la seguridad económica de nuestra nación, y sé que así es, también, en Brasil.  Esta es una principal preocupación para el Presidente Obama y para mí.  El gobierno de Obama ha tomado una serie de medidas importantes para asegurar que la protección de los derechos de propiedad intelectual siga siendo un punto principal de la estrategia de crecimiento económico y prosperidad de nuestro país.  En 2009, el Presidente Obama designó el primerísimo Coordinador de
Ejecución asociada a la Propiedad Intelectual a servir en la Casa Blanca y trabajar en relación estrecha con un Comité Asesor compuesto de funcionarios de alto nivel de dependencias federales en todos los Estados Unidos.  La Coordinadora de
Ejecución de Propiedad Intelectual, Victoria Espinel, trabajará con el Comité Asesor en desarrollar un plan estratégico en todo el ámbito del gobierno para combatir las violaciones a las leyes de propiedad intelectual.  El plan se concentrará en todas las áreas de la propiedad intelectual, incluidos derechos de autor, patentes, marcas registradas y secretos comerciales, tanto en los Estados Unidos como en el exterior, e incluirá las opiniones del público y de una sección transversal amplia de ramos afectados por el robo de propiedad intelectual.

El mes de diciembre pasado, el Vicepresidente Biden demostró el compromiso del gobierno hacia la protección de la PI al convocar a una cumbre de PI de autoridades de gabinete jerárquicos, entre las cuales yo mismo me incluía, así como de líderes de muchos ramos de la PI, donde enfatizó la importancia de una mayor firmeza en hacer valer los derechos de PI y mejorar la coordinación gubernamental.  

Y, hace apenas dos semanas, anuncié la creación de una Unidad
Especial de Propiedad Intelectual perteneciente al Departamento de Justicia.  Esta
Unidad Especial ayudará a elaborar e implementar una estrategia de
Ejecución criminal con múltiples facetas con nuestros asociados federales, estatales e internacionales para combatir los delitos contra la PI con eficiencia.  A través de esta nueva
Unidad Especial, buscaremos desarrollar estrategias de Ejecución creativas y enérgicas - tanto bajo las leyes civiles como las
criminales - para combatir la amenaza creciente contra la propiedad intelectual mundial.  Permítanme ser claro- este es un asunto prioritario para mi gobierno.  

También estamos ampliando nuestras iniciativas de ataque a los delitos contra la PI al incorporar las herramientas legales que utilizamos para atacar a otros tipos de delitos económicos, tales como las leyes
criminales contra el contrabando, el lavado de dinero y el fraude.  Asimismo, debido a su alto nivel de ganancias y su alcance internacional, la delincuencia contra la PI se ha vuelto cada vez más la esfera de la delincuencia organizada internacional.  Es por eso que he incorporado a los delitos contra la propiedad intelectual a la Estrategia contra la Delincuencia Organizada Internacional del Departamento, una estrategia que busca identificar y combatir a los grupos
criminales más importantes que operan en todo el mundo.  La iniciativa y estrategia contra la Delincuencia Organizada Internacional incluyen lo mejor que nuestras dependencias de las fuerzas del orden público tienen para ofrecer, trabajando con un fin común: desmantelar los grupos de delincuencia organizada más importantes, donde sea que se encuentren en el mundo, y sea cual fuere su fuente de ingresos.  Cada vez más, nuestras investigaciones demuestran que muchos de estos grupos
criminales están financiando sus actividades ilegales a través del robo de propiedad intelectual o la venta de mercaderías falsificadas.  Esto constituye una amenaza significativa contra todas nuestras economías, y nos
estimula a que trabajemos juntos aun más para combatir la delincuencia organizada global.

En nuestro país, nuestra experiencia ha demostrado que los métodos cada vez más sofisticados y diversificados de cometer delitos contra la propiedad intelectual exigen un enfoque de
Ejecución más creativo que mejor aproveche las destrezas y recursos de nuestra comunidad de las fuerzas del orden público.  Por lo tanto, el Departamento ha creado dos grupos altamente especializados de fiscales
criminales que se dedican a los retos singulares de la Ejecución asociada a la propiedad intelectual.  El primer grupo es la Sección de Delitos de Informática y Propiedad Intelectual, de la División
Criminal del Departamento.  Este grupo de 40 fiscales y cuatro especialistas del Laboratorio de Delitos Cibernéticos altamente competentes se concentra exclusivamente en los delitos de informática y propiedad intelectual.  Estos abogados enjuician a muchos de los principales casos
criminales de violación de la PI que tienen fuentes internacionales o que requieren coordinación de múltiples distritos.  También ayudan a elaborar e implementar la estrategia de
Ejecución general de leyes de PI del Departamento de Justicia en todo el país, trabajando en relación estrecha con fiscales federales en Fiscalías Federales de todo el país.  

El segundo grupo de fiscales especializados existe en la red exclusiva de más de 230 coordinadores de la Unidad de
Piratería Informàtica y Propiedad Intelectual [Computer Hacking and Intellectual Property (CHIP)] y Fiscales Federales Auxiliares de todo el país, ubicados en cada una de nuestras Fiscalías Federales en todo el país.  Estos fiscales de CHIP reciben capacitación altamente especializada y recursos singulares con los cuales pueden combatir de manera eficaz la amplia variedad de delitos contra la PI cometidos en sus distritos.

Por supuesto, los fiscales son apenas una parte de la iniciativa.  Sin agentes de investigación competentes y dedicados, no habría casos que enjuiciar y, ciertamente, menos casos serían enjuiciados con éxito.  Por lo tanto, el Departamento trabaja lado a lado con nuestros asociados de investigación de las fuerzas del orden público de varias maneras, incluido a través del Centro de Coordinación Nacional de Derechos de Propiedad Intelectual [Intellectual Property Rights Coordination Center (IPR Center)].  El Centro IPR es encabezado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE.UU. [U.S. Immigration and Customs Enforcement (ICE)] e incluye a investigadores y analistas del Buró Federal de Investigaciones, el Servicio de Aduanas y Protección de Fronteras de EE.UU., la Administración de Alimentos y Fármacos, y el Servicio de Inspección Postal de EE.UU., trabajando unidos para combatir la falsificación y la piratería en línea.

Trabajamos arduamente para garantizar que nuestros fiscales, agentes y analistas cuenten con la capacitación y los conocimientos técnicos y legales necesarios para mantenerse a la par de los delincuentes de PI.  Medimos nuestros éxitos a través de la calidad de nuestros enjuiciamientos y el impacto disuasivo que logran al condenar y encarcelar a estos delincuentes.  

Y nuestras iniciativas de Ejecución requieren vigilancia constante.  El robo de un único secreto comercial puede destruir por completo a una empresa en crecimiento que busque obtener ganancias a través de su creatividad e ideas.  Cuando se roba un secreto comercial en beneficio de otro poder extranjero, nuestra competitividad en la economía mundial - e, incluso, nuestra seguridad nacional - pueden verse amenazadas.  Los medicamentos falsificados utilizados para el tratamiento de enfermedades y afecciones médicas graves atacan los propios cimientos de la salud pública y la seguridad de nuestros países.  Esto es simplemente inaceptable.

Por supuesto, todos sabemos que el alcance internacional de los delitos de PI es muy amplio, y que su penetración en nuestras sociedades es profunda.  Tenemos, por lo tanto, la responsabilidad de trabajar con nuestros compañeros de las fuerzas del orden público en otros países en desmantelar la producción y el contrabando de mercaderías falsificadas y pirateadas de sus organizaciones-fuente y empresas ilegales.  Para dicho fin, el Departamento trabaja con sus
colegas de las fuerzas del orden público extranjeras siempre que sea posible.  

Me complace que también hayamos trabajado tan bien con nuestros compañeros aquí, en Brasil, a lo largo de muchos años.  Por ejemplo, en diciembre de 2008, la División
Criminal del Departamento de Justicia trabajó en relación estrecha con las fuerzas del orden público brasileñas en presentar una serie de programas de capacitación muy concurridos en Sao Paulo, Río de Janeiro y Brasilia, los cuales se concentraron en los aspectos técnicos de la investigación de los delitos de PI - especialmente el análisis forense informatizado.  Todo indica que el programa fue bien recibido y que se valoró la oportunidad de compartir ideas sobre exámenes forenses informatizados y técnicas de investigación en
el Internet.

También hemos trabajado bien juntos en el área de los delitos cibernéticos y la colecta de pruebas electrónicas.  Si bien me resultará difícil dejar Río, me complacerá viajar a Brasilia mañana para participar en la reunión de REMJA de Ministros de Justicia y Secretarios de Justicia de las Américas bajo la Organización de los Estados Americanos (OEA).  Hemos trabajado arduamente a través del Grupo de Trabajo en Delitos Cibernéticos de esta organización en desarrollar leyes más fuertes y armonizadas para facilitar la colecta y el intercambio de pruebas electrónicas en todas las áreas de la ley, incluido el delito de informática y de propiedad intelectual.  Valoramos los aportes de Brasil al Grupo de Trabajo y a los numerosos seminarios que el Grupo de Trabajo ha organizado en todas las Américas.  

Como en los Estados Unidos, sé muy bien que Brasil también ha sufrido los efectos del delito de PI.  Los productos falsificados y las versiones pirata de trabajos con derecho de autor
debilita directamente su economía y sus industrias creativas.  Sin embargo, Brasil está enfrentando esos desafíos a través de la labor innovadora del Consejo Nacional para el Combate a la Piratería
y la Falsificación (CNCP).  Nuestros compañeros del CNCP llevan creatividad y trabajo arduo a la tarea de proteger los derechos de PI.  Desde 2004 ustedes han aumentado sus acciones de
Ejecución; han ayudado a realizar enmiendas a la ley para reflejar la relación nueva y dinámica entre la PI y la tecnología, y han realizado campañas de concienciación y educación públicas para concientizar a los ciudadanos brasileños del perjuicio económico y los riesgos personales asociados a las mercaderías falsificadas y las obras pirateadas.

También deseo prestar reconocimiento a la labor de Ejecución de nuestros anfitriones de hoy de la Oficina del Abogado General de Río de Janeiro.  El estado de Río es un gran ejemplo de cómo los funcionarios de las fuerzas del orden público pueden reducir el flujo de mercaderías falsificadas en nuestras economías a través de acciones específicas con un gran efecto disuasivo, y avisar a los delincuentes de que los delitos de PI reciben un tratamiento no menos serio que los asociados a narcóticos o armas de fuego, o fraudes y otros delitos económicos.

Aplaudimos esas iniciativas y los resultados significativos que han logrado.  Pero podemos y debemos hacer más.  No estamos cerca de todo los que podemos y debemos hacer.  Brasil y los Estados Unidos han asumido papeles de liderazgo en el mundo en lo que se refiere a resolver los problemas de falsificación y piratería, y como líderes, debemos trabajar unidos en cada oportunidad para alcanzar nuestros objetivos.  Es desde esta perspectiva que estoy muy ansioso por trabajar con Brasil en el desarrollo de un enfoque regional que reúna a expertos de las fuerzas del orden público de todas las Américas con el objetivo mutuo de incrementar la cooperación internacional en la lucha contra los delitos de PI en la región.  Me complacerá buscar más oportunidades de colaboración en la protección de los derechos de propiedad intelectual y en otras áreas de interés mutuo.

Nuevamente, gracias por su amable hospitalidad.  Me complacerá trabajar con todos ustedes en los próximos meses y años y crear una asociación más fuerte entre nuestros grandiosos países.  

Gracias.