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Ciudadano mexicano sentenciado a 24 meses de prisión por contrabando de tortugas marinas en extinción

WASHINGTON – Esteban López Estrada, de nacionalidad mexicana, fue sentenciado hoy en el Tribunal Federal de Distrito en Denver a 24 meses de prisión por su participación en la venta y contrabando de tortugas marinas y otras pieles exóticas y productos de piel a los Estados Unidos, desde México, anunció hoy el Departamento de Justicia.

Además del período de prisión, López Estrada fue sentenciado a tres años de libertad bajo supervisión y a una multa de 1,700 dólares, monto que se encontraba en posesión del acusado al momento de su arresto.

López Estrada y otros diez participantes fueron acusados formalmente en Denver en agosto de 2007, después de un investigación encubierta de varios años de duración denominada Operación Central, realizada por la División de Operaciones Especiales del Servicio de Peces y Vida Silvestre [U.S. Fish and Wildlife Service (FWS)]. López Estrada y otros seis acusados fueron arrestados el 6 de septiembre de 2007. Los siete se declararon culpables: Los ciudadanos chinos Fu Yiner y Wang Hong; los ciudadanos mexicanos Carlos Leal Barragán, Martín Villegas Terrones y Esteban López Estrada; Oscar Cueva de McAllen, Texas; y Jorge Caraveo de El Paso, Texas. Fu Yiner y Wang Hong han sido sentenciados a 138 y 167 días de prisión, respectivamente, mientras que Carlos Leal Barragán fue sentenciado a 16 meses de prisión la semana pasada.

López Estrada se declaró culpable el 8 de febrero de 2008 de un cargo por el delito mayor de contrabando y otro cargo por el delito mayor de lavado de dinero. Según el acuerdo de declaración de culpabilidad, López Estrada operaba un negocio en León, México llamado Botas Exóticas Canadá Grande a través del cual compraba y vendía pieles exóticas, entre ellas, de tortugas marinas, caimanes, avestruces y lagartos; botas y cinturones manufacturados con esas pieles; y vendía las pieles, botas y cinturones a clientes de los Estados Unidos. Después de acordar ventas a clientes de los EE.UU., López Estrada enviaba los cueros exóticos y los productos de cuero a sus codemandados Caraveo y Cueva en México para su importación clandestina a los Estados Unidos. Como pago por las pieles, botas y cinturones, López Estrada recibía transferencias telegráficas internacionales de Colorado a su cuenta bancaria mexicana.

En la audiencia de hoy para la lectura de la sentencia, el gobierno argumentó exitosamente que la sentencia de López Estrada debía tomar en cuenta los más de 400 pares de botas y zapatos de piel de tortugas marinas y otros artículos que las autoridades mexicanas confiscaron del negocio y residencia de López Estrada en septiembre de 2007. López Estrada había ofrecido vender y realizar contrabando de estos artículos a los Estados Unidos, pero la transacción fue interrumpida con su arresto. La confiscación de las botas y otros artículos en México fue el resultado de la estrecha cooperación entre las autoridades de los Estados Unidos y México, incluyendo al Departamento de Justicia de los Estados Unidos, el Servicio de Peces y Vida Silvestre de dicho país [Fish and Wildlife Service (FWS)], el Departamento de Justicia de México, a través de la Procuraduría General de la República (PGR), y la agencia de protección ambiental de México, Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA). Además de la confiscación a López Estrada de los productos relacionados con fauna silvestre, las autoridades mexicanas confiscaron otros artículos también relacionados con tortugas marinas y dicha fauna silvestre, y llevaron a cabo una cantidad de arrestos en varias áreas a lo largo de México durante septiembre de 2007, como parte de una acción de captura coordinada con las fuerzas del orden público de los Estados Unidos.

"La sentencia de hoy es en gran medida parte del resultado de la eficaz cooperación entre los gobiernos de los Estados Unidos y México en la investigación y enjuiciamiento de personas que ilegalmente matan en México a especies de la fauna silvestre, protegidas y en peligro de extinción, y que ilegalmente realizan contrabando de esas especies a los Estados Unidos," dijo Ronald J. Tenpas, Secretario de Justicia Auxiliar de la División de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Departamento de Justicia. "El tipo de colaboración internacional demostrada en este caso fortalece a los dos países. Tenemos la intención de continuar esta relación de cooperación con México y también esperamos continuar y establecer relaciones similares con otros países en todo el mundo que compartan nuestro deseo de detener la explotación ilegal de nuestra fauna silvestre y recursos naturales."

"El dictado de la sentencia de hoy demuestra que los responsables por delitos ambientales cumplirán un período en prisión", dijo Troy A. Eid, Fiscal Federal para el Distrito de Colorado.

Existen siete especies conocidas de tortugas marinas. Cinco de las siete especies, incluidas las tortugas marinas Hawksbill, son consideradas "en peligro de extinción" bajo la Ley de Especies en Peligro de Extinción de EE.UU. A veces se mata ilegalmente a las tortugas marinas para obtener su caparazón, carne, piel y huevos, los cuales tienen valor comercial. El comercio internacional de todas las partes de tortugas marinas para fines comerciales está prohibido por la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies de Fauna y Flora en Extinción, también conocida como el tratado CITES [Convention on International Trade in Endangered Species], un tratado multilateral en el cual participan los Estados Unidos, la China y aproximadamente otros 170 países. La ley de los Estados Unidos exige que la fauna silvestre que ingrese a los EE.UU. esté claramente marcada y sea declarada a autoridades aduaneras o de fauna silvestre al ingresar, exige permisos para el comercio o manipulación de muchas especies de fauna silvestre, y prohíbe el comercio de especies en extinción, incluidas todas las tortugas marinas.

Seis de las siete especies de tortugas marinas habitan en aguas mexicanas y anidan en las playas de dicho país. Todo acto de matar tortugas marinas, tomar sus huevos y vender productos de tortugas marinas es ilegal en México desde 1990. Campañas públicas e iniciativas populares han informado extensamente al público sobre estas restricciones. Sin embargo, el acopio ilegal de huevos de tortuga marina, y la caza de animales por su carne, piel y caparazones, siguen siendo una de las principales amenazas a su supervivencia. Se utilizan los productos de tortuga marina para alimento, vestimenta y decoración. Las tortugas marinas son animales que crecen lentamente y maduran en forma tardía. Alrededor del uno por ciento de su cría llega a adulto, lo cual hace que los adultos reproductores sean ecológicamente importantes para la población. La exterminación ilegal de un adulto por su piel, carne o caparazón representa el mismo "perjuicio" para la población que tomar muchos miles de huevos.

Este enjuiciamiento es el resultado de una investigación conducida por la División de Operaciones Especiales del Servicio de Peces y Vida Silvestre [Fish and Wildlife Service (FWS)], encabezada por el Agente Especial George Morrison. Están a cargo de la acusación en el caso la Fiscal Federal Auxiliar Linda McMahan del Distrito de Colorado y el Abogado Litigante Principal Robert S. Anderson y Abogado Litigante Colin L. Black de la Sección de Delitos Ambientales del Departamento de Justicia.

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