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Lunes, 10 de noviembre de 2008
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Operador japonés a cargo de un barco se declara culpable de falsificar registros

WASHINGTON – Hiong Guan Navegacion Japan Co. Ltd., operador del barco de carga comercial Balsa 62, aceptó declararse culpable hoy en el Tribunal Federal de Distrito en Tampa, Fla., de conspiración para falsificar y dejar de mantener registros adecuados para asegurar el cumplimiento con las leyes ambientales, anunció el Departamento de Justicia.

Específicamente, Hiong Guan aceptó declararse culpable de falsificar el libro de registros asociados al aceite mantenido a bordo del Balsa 62. La ley federal e internacional exige que todas las embarcaciones cumplan con las normas anticontaminación que incluyen la eliminación adecuada de agua con aceite y sedimentos, pasando el agua aceitosa a través de un separador de agua-aceite a bordo del barco o quemando los sedimentos en el incinerador del barco. La ley federal también exige que los barcos registren con precisión cada eliminación de agua aceitosa o sedimento en un libro de registros de aceite, y que dicho libro de registros de aceite quede a disposición de la Guardia Costera de EE.UU. cuando la embarcación se encuentre en aguas de los Estados Unidos.

"No se tolerarán las violaciones deliberadas de las leyes ambientales que protegen a nuestros océanos", dijo Eileen Sobeck, Secretaria de Justicia Auxiliar Adjunta de la División de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Departamento de Justicia. "Hiong Guan aceptó declararse culpable hoy de conspiración y falsificación deliberada de registros de la embarcación para ocultar la descarga ilegal de residuos aceitosos". Este tipo de conducta delictiva es demasiado frecuente y el Departamento de Justicia y la Guardia Costera seguirán trabajando unidos para acabar con la contaminación intencional efectuada por las embarcaciones".

"Delitos ambientales como éste tienen un impacto negativo sobre la vida acuática así como sobre la vida humana", dijo el Fiscal Federal A. Brian Albritton. "La investigación, el enjuiciamiento y el castigo por esta falta de consideración a nuestro medio ambiente es un paso importante en la protección de nuestros océanos".

"La protección del medio ambiente marino es una de las principales misiones de la Guardia Costera y es importante asegurar que los operadores de embarcaciones cumplan con las leyes federales y los reglamentos ambientales", dijo el Capitán Timothy Close, Capitán de la Guardia costera de Port of Tampa, St. Petersburg y Manatee. "Este caso es un ejemplo de por qué nuestros equipos de abordaje de la Guardia Costera inspeccionan embarcaciones, al azar y como rutina, para verificar el cumplimiento del proceso".

Según el acuerdo de culpabilidad, entre junio de 2007 y febrero de 2008, Francisco Bagatela, ingeniero jefe del Balsa 62, instruyó a otros miembros de la tribulación y participó personalmente en la operación de una tubería de desvió, también denominada "caño mágico", la cual fue utilizada para obviar el equipo de prevención de la contaminación a bordo del barco, arrojando el agua aceitosa y los sedimentos directamente al océano aproximadamente dos veces al mes. El 25 de febrero de 2008, Robert Racho reemplazó a Bagatela como ingeniero jefe y siguió utilizando el caño mágico. Tanto Bagatela como Racho ocultaron deliberadamente estas descargas ilegales de la Guardia Costera de EE.UU. al no registrarlas en el libro de registros de aceite del barco.

Tanto el 31 de octubre de 2007 como el 31 de mayo de 2008, el Balsa 62 llegó a Port of Tampa con su libro de registros de aceite falsificado. La Guardia Costera realizó una investigación del barco el 31 de mayo de 2008, con base, en parte, en información recibida de miembros de la tripulación del barca. En dicho momento, los oficiales a bordo del barco presentaron el libro falsificado. A seguir, la Guardia Costera ubicó pruebas a bordo del barco corroborando los alegatos de los miembros de la tripulación de que el barco había estado lanzando ilegalmente residuos aceitosos al mar.

Las penas máximas que la compañía Hiong Guan enfrenta incluyen multas de 500,000 dólares por cada cargo de delito mayor, un periodo de libertad condicional de cinco años y un cargo especial de 400 dólares por cargo. De acuerdo con el acuerdo de declaración de culpabilidad, Hiong Guan ha acordado pagar una multa de 1.75 millones de dólares e implementar un plan detallado de cumplimiento ambiental, el cual requiere el monitoreo de las operaciones de toda su flota a lo largo de tres años.

Francisco Bagatela y Robert Racho, ambos ciudadanos de las Filipinas, se declararon culpables el 15 de octubre de 2008 a delitos mayores asociados a la falsificación del libro de aceite de la embarcación. Cada uno enfrenta hasta seis años en prisión, una multa de 250,000 dólares y tres años de libertad bajo supervisión.

El caso está siendo investigado por el Servicio de Investigaciones de la Guardia Costera de EE.UU. Se encuentran a cargo de la acusación el caso Cherie L. Krigsman, Fiscal Federal Auxiliar para el Distrito Medio de Florida, Leslie Lehnert, Abogada Litigante de la Sección de Delitos Ambientales del Departamento de Justicia, y el Teniente William George, Guardia Costera de EE.UU.

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