Sello del Departamento de Justicia

Comentarios preparados del Secretario de Justicia de los Estados Unidos Alberto R. Gonzales en el Simposio del Primer Aniversario del Huracán Katrina

Nueva Orleáns, Louisiana
13 de septiembre de 2006

Buenas tardes. Me complace estar nuevamente en Nueva Orleáns. Estuve aquí, hace unas semanas, para hablar con muchos de ustedes sobre un enfoque regional multidisciplinario para la reconstrucción del sistema de justicia penal de la gran Nueva Orleáns, porque esta gran ciudad no puede recuperar su gloria si delincuentes toman a sus vecindarios como rehenes.

Por lo tanto, hoy deseo comenzar por agradecer a los funcionarios de las fuerzas del orden público aquí, en Nueva Orleáns, y en toda la región del golfo por su labor incansable para recuperar las ciudades de la región. Es mucho lo que ya se ha hecho, pero aún queda mucho por hacer.

Sé que todos nos enfadamos con el hecho de que han seguido a los desastres naturales devastadores centenas de desastres menores provocados por el hombre. A través de desde delitos violentos hasta fraude, delincuentes se han aprovechado de esta región.

Después de que los huracanes dejaron a la región en ruinas, con miles de vidas perdidas y desmanteladas, la gran mayoría de la nación respondió con compasión. La labor del gobierno, del sector privado e individual para ayudar al pueblo de la región fue tan sin precedentes como el propio Huracán Katrina.

Sin embargo, mientras la mayoría de los ciudadanos de los Estados Unidos enviaban donaciones y oraciones, algunos optaron por tramar su propio enriquecimiento corrupto. Y el problema se transformó en un problema nacional que requería una respuesta nacional, incluida esta fuerza de tarea integrada.

Las acciones de aquellos que cometen fraude asociado al desastre son tan vergonzosas como ilegales, y sé que ninguna persona en esta sala las tolera.

El año pasado, la Fuerza de Tarea contra el Fraude asociado al Huracán Katrina ha probado su eficacia, acusando a más de 400 demandados en 30 distritos judiciales distintos en todo el país.

Estos casos comprendieron millones de dólares y, de hecho, desde el establecimiento de la Fuerza de Tarea, la Agencia Federal para Manejo de Emergencias [Federal Emergency Management Agency (FEMA)] y la Cruz Roja informan que destinatarios de beneficios de asistencia individual han devuelto más de 18.2 millones de dólares. Considero esto un indicio de que su labor está logrando un cambio en términos de disuasión también, y esto es sumamente importante. Las personas necesitan saber que no saldrán impunes, y ese mensaje se está divulgando.

Las personas en esta sala hoy han desmantelado actividades que varían de fraude de caridad y asistencia a robo de identidad, fraude en Internet y corrupción pública asociada a contratos federales o estatales.

Hemos capturado a grandes cantidades de personas que, sin haber sido afectadas por las tormentas, intentaron obtener fondos de la FEMA. Una mujer vivía en Belleville, Illinois, en oportunidad del Huracán Katrina. Defraudó a la FEMA, al alegar que fue desplazada por la tormenta y llegó a decirle a la FEMA que sus dos hijas habían muerto durante la inundación en Nueva Orleáns, y que había visto como sus cuerpos se alejaban flotando.

Esta mujer no tenía hijas. Se trataba de una mentira elaborada, la cual resultó en su acusación formal por el Departamento de Justicia este verano.

Se alega que otro demandado elaboró y presentó a la FEMA un reclamo falso de fondos para personas desplazadas por el Huracán Katrina, alegando daños a la vivienda y necesidad esencial de alimentos, ropa y alojamiento. Con los fondos, se alega que el demandado obtuvo habitaciones en siete hoteles distintos en Las Vegas, realquilándolas a otras personas para supuestos fines de venta de narcóticos y prostitución.

Algunos delincuentes tuvieron el descaro de crear portales en Internet para recaudar donaciones, utilizando, en realidad, el dinero para ganancias personales. Las investigaciones y acusaciones formales que ustedes llevaron a cabo en dichos casos han alertado a otros aspirantes a ladrones en Internet.

Los ejemplos son interminables, y perturba ver no solo el volumen del fraude, sino también el punto al que llegarían las personas para aprovecharse del sufrimiento ajeno.

A través de su labor, ustedes han protegido a los dólares privados, de contribuyentes y caridad y desincentivado a aspirantes a delincuentes con relación a aprovecharse de la situación en la Costa del Golfo.

Resumiendo: Aplaudo la labor sobresaliente que realizan para detener el fraude asociado a huracanes, una forma de robo especialmente deshonrosa.

Hoy, nos reunimos para analizar el año pasado, y compartir lo que hemos aprendido. Porque la labor de la Fuerza de Tarea aún no ha terminado. Miles de millones de dólares irán a la región de la Costa del Golfo para su reconstrucción y, lamentablemente, sabemos que el fraude sigue a los dólares. Las mentes delictivas están observando el dinero con ojos tramadores; por lo tanto, nuestra vigilancia continua es más importante que nunca.

Debemos estar atentos a personas que crean portales en Internet fraudulentos para solicitar donaciones o robar identidades.

Seguiremos con nuestra ofensiva contra aquellos que utilicen sus cargos en programas de asistencia para desastres para cometer fraude para sí mismos y terceros.

Y mantendremos los ojos abiertos para casos futuros de soborno o extorsión de autoridades públicas dedicadas a la labor de asistencia y recuperación de desastres.

Debido a la labor que hemos realizado, ahora somos más astutos y preveo que nuestra labor en el futuro superará nuestro éxito hasta la fecha.

El informe divulgado hoy detalla las tendencias y patrones identificados por la Fuerza de Tarea, y es una de las cosas que los ayudará en la cantidad considerable de trabajo que tienen por delante.

El informe que han emitido identifica los ciclos del fraude después de desastres, comenzando por los ardides de fraude de caridad, pasando por ardides de asistencia para emergencias y el posterior fraude de compras y seguros.

La Fuerza de Tarea también ha identificado, y detallado en su informe, cómo los delincuentes explotan las debilidades sistémicas. Resumiendo, cuando estos delincuentes encuentran un punto débil, un camino fácil hacia el dinero, tienden a regresar para más, proporcionando a las fuerzas del orden público una oportunidad para detenerlos.

Creo que todos ustedes también encontrarán útil la sección "mejores prácticas" del informe. La misma detalla pasos como la planificación, la capacitación, el alcance exterior y la coordinación que ya han tenido buenos resultados para ustedes, pero creo que todos encontrarán buenos consejos e ideas que tener en cuenta a medida que esta labor enorme se desarrolla.

Al seguir adelante con su trabajo, recuerden que cumplen un papel importante en sacar el mayor provecho al dinero asignado para asistir a esta región. Sé que ustedes y yo estamos de acuerdo en que cada dólar asignado a asistencia por huracanes y la reconstrucción de la Costa del Golfo debe usarse en las comunidades afectadas, y no para engordar las cuentas bancarias de delincuentes.

Juntos, debemos asegurar que los delincuentes que se hayan aprovechado de este momento de sufrimiento humano sean llevados ante la justicia, y que sus delitos no debiliten los programas para la reconstrucción de viviendas, negocios y comunidades destruidos por los huracanes Katrina, Rita y Wilma. El Departamento de Justicia se empeña absolutamente en investigar y enjuiciar el fraude enérgicamente, independientemente de su forma, y estamos orgullosos de trabajar con ustedes, nuestros asociados, en evitar el fraude en el futuro.

Me tranquiliza saber que ustedes están protegiendo la integridad de este proceso de reconstrucción y recuperación.

Nuevamente, gracias por su labor y su servicio; que Dios los bendiga a ustedes y a la labor fundamental que tenemos por delante.

###