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El Secretario de Justicia Auxiliar Perrelli en el anuncio del acuerdo conciliatorio de Cobell contra Salazar
Jujuy JY
Argentina
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08/12/2009

Gracias al Secretario de Justicia de los Estados Unidos y gracias al Secretario Salazar y al Secretario Adjunto Hayes por el extraordinario compromiso del Departamento del Interior para llegar a una resolución en este caso. También quiero agradecer especialmente a los abogados de la División de lo Civil del Departamento de Justicia, quienes trabajaron incansablemente y demostraron el mayor nivel de profesionalismo a lo largo de todo este caso.

El Secretario de Justicia de los Estados Unidos mencionó el alcance de este litigio, pero quiero repetirlo. Este caso incluye alegatos de abuso de confianza que literalmente se remontan al siglo XIX y ha llegado 13 años, y siete juicios completos, 192 días de juicio y diez rondas en el Tribunal de Apelaciones, para llegar a este punto. Me parece que no es arriesgado decir que para muchos de los miembros del Departamento, para nuestros asociados en el Departamento del Interior y el Departamento del Tesoro, para la Sra. Cobell y para los cientos de miles de indígenas estadounidenses que han estado a la espera de una resolución, hoy es un día excepcional.

Quiere explicar brevemente los tres componentes principales que se cubrirán en el acuerdo, que depende tanto de legislación promulgada por el Congreso para implementar el acuerdo como de la aprobación del Tribunal.

Primero, el acuerdo conciliatorio resuelve las reclamaciones de los demandantes de un registro histórico de fondos que el gobierno mantuvo en fideicomiso para los indígenas estadounidenses. Esta resolución es crítica tanto para el pasado como para el futuro. Es importante para el pasado porque generará el envío de un cheque de 1,000 dólares a cada miembro de esta clase histórica. Y es importante para el futuro porque permite que tanto el gobierno como cada titular de una cuenta individual del Dinero Indgena [Indian Money] tengan la certeza de cuánto es el monto en cada cuenta: algo que ha estado en duda desde que comenzó este litigio.

Segundo, el acuerdo conciliatorio resuelve esencialmente la próxima demanda: una demanda que pondría en duda no cuánto dinero hay actualmente en las cuentas, sino si debería haber diferentes montos si el gobierno hubiera administrado de manera diferente los cientos de miles de acres de tierra y millones de dólares que mantiene en fideicomiso para indígenas estadounidenses individuales. Bajo el acuerdo conciliatorio, los demandantes enmendarán su demanda para agregar y resolver estas reclamaciones. Los demandantes de esta clase – la clase de administración de fideicomiso – recibirán pagos significativos, de acuerdo a una fórmula que debe ser aprobada por el tribunal.

Por último, el acuerdo conciliatorio brinda un marco a través del cual el Departamento del Interior puede revertir el sistema que nos llevó por este camino. El sistema fiduciario que el gobierno administra se ha hecho cada vez más complejo con los años, ya que tierras que hace décadas eran propiedad de unas pocas personas ahora a menudo son propiedad de muchísimas más personas porque los propietarios individuales han fallecido y dejado esos intereses para que sean divididos entre sus herederos. Algunas parcelas de tierras, a veces divididas entre cientos de propietarios, pueden ser inútiles a nivel económico. Y algunas parcelas cuestan más para administrar anualmente que su valor.

De ser aprobado por el Congreso y el Tribunal, el acuerdo conciliatorio dará 2,000 millones de dólares al Departamento del Interior para que comience a comprar los intereses de tierras altamente fraccionadas. Con el tiempo, el Departamento trasferirá esas tierras consolidadas a propiedad de tribus según normas establecidas previamente por el Congreso.

Nuevamente quiero agradecer a todas las personas que han pasado tanto tiempo esperando – y trabajando – por esta resolución. Me gustaría agradecer especialmente a los extraordinarios abogados de la División de lo Civil del Departamento, en particular a Mike Hertz, Chris Kohn, John Stemplewicz, Mike Quinn, y al negociador principal, Bob Kirschman. Me honra servir con ustedes. También desearía agradecer a Hilary Tompkins del Departamento del Interior, Paul Wolfteich del Departamento del Tesoro y Brian Hauck de mi oficina por todo su trabajo.

Los comentarios del Secretario de Justicia sobre el acuerdo conciliatorio Cobell contra Salazar se pueden hallar aquí.