Sello del Departamento de Justicia

Comentarios del Secretario de Justicia Adjunto David W. Ogden en el Discurso Principal de la Semana del Cumplimiento

Washington, D.C.
Jueves, 4 de junio de 2009

Muchísimas gracias por la gentil introducción y por invitarme a hablarles como parte de estos tres días de paneles verdaderamente impresionantes sobre algunos de los temas más importantes para empresas - y el Departamento de Justicia - actualmente.

Me gustaría hablarles esta noche sobre algunos de los retos que todos nosotros enfrentamos - en el Departamento de Justicia, pero también en el sector privado - al enfrentar la crisis financiera actual y trabajar juntos para restaurar no solo la estabilidad a nuestros mercados financieros, sino también la confianza en la responsabilidad y responsabilización de los Estados Unidos empresariales.

En dicho contexto, el Secretario de Justicia de los Estados Unidos dijo - y yo no podría estar más de acuerdo - que "nosotros en la profesión legal - fiscales, abogados defensores y abogados empresariales por igual - tenemos responsabilidad compartida en lo que se refiere a asegurar que se haga justicia en casos criminales empresariales. Todos tenemos clientes, y todos tenemos el deber de abogar con gran celo en su nombre. Pero nosotros - y nuestros clientes - tenemos un interés común en restaurar y preservar la fe del público en las empresas de los Estados Unidos, y en asegurar que se estimule y recompense la ciudadanía empresarial responsable.

Si bien la seguridad nacional es y seguirá siendo la principal prioridad del Departamento, el Secretario de Justicia de los Estados Unidos y yo creemos que el Departamento de Justicia debe realizar un esfuerzo enérgico para investigar y enjuiciar los delitos financieros. El combate al fraude financiero es una importante prioridad del Departamento y recibirá nuestro énfasis renovado y nuestra atención en los próximos meses.

Ya hemos tenido enorme éxito en el enjuiciamiento del fraude financiero, incluidos el fraude de títulos y bienes económicos, la manipulación de mercados y diversos ardides Ponzi. Por ejemplo, recientemente el Departamento logró un acuerdo de declaración de culpabilidad con Bernard Madoff, quien realizó un ardid masivo para defraudar a sus clientes al solicitar miles de millones de dólares de sus fondos bajo falsos pretextos, convirtiendo dichos fondos en su propio beneficio. Y fiscales del Departamento recientemente acusaron formalmente a la directora de inversiones de Stanford Financial Group, por su supuesta participación en otro ardid masivo Ponzi.

El Departamento también ha dedicado atención significativa a prevenir y enjuiciar el fraude hipotecario. El Buró Federal de Investigaciones [Federal Bureau of Investigation (FBI)] está investigando actualmente más de 2,100 casos de fraude hipotecario, o sea, casi un 400 por ciento más que hace cinco años. Y el Buró ha más que duplicado el número de agentes que investigan ardides hipotecarios, ha creado un Equipo Nacional de Fraude Hipotecario en su sede en Washington, y está trabajando mano a mano con otras dependencias para acabar con las actividades fraudulentas en los mercados de la vivienda. Nos hemos asociado al Departamento del Tesoro, el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano [Department of Housing and Urban Development (HUD)], la Comisión Federal de Comercio [Federal Trade Commission (FTC)] y abogados generales estatales para proteger a propietarios de vivienda vulnerables de delincuentes que buscan llevar a cabo ardides predatorios dentro del nuevo programa "Haciendo Accesible la Vivienda" ["Making Home Affordable"] del gobierno Obama, el cual ayuda a propietarios que reúnan los requisitos correspondientes a refinanciar o modificar sus hipotecas. También hemos trabajado para asegurar que los prestamistas participantes en el programa "Haciendo Accesible la Vivienda" acumulen información de raza, origen nacional y sexo para que el Departamento pueda iniciar acciones haciendo valer los derechos civiles contra los prestamistas que discriminen en el acceso al programa.

Y el Secretario de Justicia de los Estados Unidos anunció recientemente una iniciativa importante para tratar del fraude de servicios médicos, en coordinación con el Departamento de Salud y Servicios Humanos. Como parte de dicha iniciativa, hemos ampliado nuestros Equipos de Ataque contra el Fraude de Medicare no sólo en Miami y Los Ángeles, sino también en Houston y Detroit. Y esperamos anunciar Equipos de Ataque en varias otras ciudades durante los próximos meses. Como parte de esta iniciativa, hemos creado un grupo de trabajo formado por funcionarios de alto nivel, presidido por el Secretario Adjunto del Departamento de Salud y Servicios Humanos [Department of Health and Human Services (HHS)] y yo, para asegurar que nuestros investigadores, agentes y fiscales tengan acceso a información de reclamaciones actuales, a fin de detectar e investigar ardides de fraude. Hemos logrado verdaderos éxitos en nuestras iniciativas contra el fraude de servicios médicos - tanto en lo civil como en lo criminal - devolviendo más de mil millones de dólares por año en fondos de los contribuyentes por más de una década. Aprovecharemos ese éxito y lo ampliaremos para prevenir el fraude en el sistema de servicios médicos y recuperaremos aún más dinero para los contribuyentes, desmantelaremos a los responsables, y disuadiremos a quienes consideren la realización de nuevos ardides fraudulentos en el área de la salud. Y el detener el fraude es un elemento necesario de la reforma de servicios médicos que el Presidente se ha comprometido a realizar.

Pero queda mucho más por hacer. Nos enfrentamos a un conjunto de desafíos sin precedentes en lo que se refiere a la respuesta a la crisis financiera actual. Ardides de fraude hipotecario, de valores y empresariales han desgastado la confianza del público en los mercados financieros del país y en la responsabilidad que asumen los ejecutivos de empresas. Se trata de un sentimiento público muy real y creciente de que Wall Street no está jugando con las mismas reglas que Main Street.

Mientras tanto, el flujo de fondos significativos de los contribuyentes aportados en conexión con el rescate realizado por el gobierno y en programas de estímulo crea un riesgo real de aún más fraudes financieros. Aproximadamente 4 billones de dólares ya han sido dedicados a diversos paquetes de rescate y programas, tales como el TARP y el TALF. Con respecto a estos fondos de rescate, existe el potencial de fraude significativo en la forma de declaraciones falsas, tergiversaciones, robo de propiedad gubernamental, uso indebido de fondos y declaraciones falsas contables. Similarmente, los aproximadamente 787 miles de millones de dólares gastados a través de la Ley Estadounidense de Recuperación y Reinversión ("Ley de Recuperación"), crean el potencial de un aumento significativo en fraude de compras y subsidios en los ámbitos federal y estatal. Durante este proceso de recuperación, el gobierno debe siempre estar atento y proteger los fondos del público al dispersarlos.

Dado el alcance del problema, la crisis financiera actual requiere una respuesta de las fuerzas del orden público bien coordinada y proactiva que aproveche todos los recursos del gobierno federal. Nosotros, en el Departamento de Justicia, estamos analizando maneras de utilizar todas las herramientas de control criminal y civil que tenemos, en coordinación con nuestros asociados de dependencias federales y reguladoras, en una iniciativa estratégica para tratar del fraude financiero. Esta iniciativa no sólo se ocupará del fraude del pasado que ha contribuido para la crisis económica actual, sino que mirará también hacia el futuro, previendo fraudes potenciales y asegurando que se trate de los problemas de competitividad y se evite la discriminación durante la iniciativa de recuperación.

El papel adecuado del Departamento de Justicia al responder a esta crisis es claro: Seremos implacables en nuestra investigación de conducta indebida empresarial, y no dudaremos en formular cargos, cuando corresponda, por conducta indebida criminal exhibida por empresas y ejecutivos de empresas.

Nuestras prioridades de control serán informadas por las realidades de la crisis que enfrentamos. Protegeremos a prestatarios y aseguraremos la integridad del ramo de servicios financieros al combatir el fraude hipotecario de frente. Protegeremos a los inversionistas y a nuestros mercados de capitales atacando enérgicamente el fraude de valores. Aseguraremos que los destinatarios de fondos del rescate financiero federal no los obtengan a través de fraude, o los utilicen para fines indebidos. Y aseguraremos que los fondos federales de estímulo sean bien gastados al proteger atentamente la integridad de los procesos federales de compras y adjudicaciones. Al llevar a cabo esta misión enérgicamente y eficazmente, promoveremos la integridad de nuestros mercados, preservaremos al fisco público y protegeremos a la gran mayoría de los consumidores, inversionistas y empresas que respetan las reglas y la ley.

Ustedes también tienen un papel crítico en este proceso. Mientras que nosotros, en el Departamento de Justicia, llevamos a cabo esta misión vital, también debemos reconocer que, de muchas maneras, compartimos una causa común con los líderes de las empresas de los Estados Unidos. Al ejecutar fielmente sus deberes fiduciarios para con sus accionistas - y sus deberes de relaciones honestas hacia el público inversionista - los líderes empresariales están sujetos a los mismos valores al promover la confianza y la lealtad pública que los valores a los que los fiscales están sujetos al entablar demandas criminales.

De hecho, nosotros, como abogados, tenemos un papel especialmente vital en este esfuerzo compartido. Como guardianes del sistema legal de nuestra nación, tenemos la capacidad singular - y la obligación singular - de ayudar a volver a encaminar a la economía de la nación de manera sostenida, a largo plazo.

Ciertamente, nuestro sistema se basa en un modelo contradictorio. Pero es importante en ambientes como éste no vernos a nosotros mismos como adversarios o antagonistas, porque en un sentido real somos asociados en asegurar que nuestro sistema proteja los principios fundamentales de la justicia, la igualdad en la justicia y los Principios de la Ley. Oportunidades como esta - en la que podemos hablar fuera de la sala del tribunal y lograr una perspectiva de cómo cada uno de nosotros lleva a cabo su trabajo - promueven significativamente ese esfuerzo común.

Concluiré con pensamientos sobre el papel de ustedes, y lo fundamental de que aseguren que se cumpla la ley y que haya plena colaboración cuando se enteren de violaciones. Pero nosotros, en el Departamento de Justicia, reconocemos que es una calle de dos vías. Y estamos tomando pasos significativos para asegurar mantenernos en los más altos estándares en la investigación y el enjuiciamiento de todos nuestros casos. Con respecto al proceso de descubrimiento, sabemos que es crítico que cumplamos plenamente con nuestras obligaciones en casos criminales y civiles. A pedido del Secretario de Justicia de los Estados Unidos, he iniciado una revisión exhaustiva de nuestras prácticas en casos criminales, y litigio civil, para asegurar que nuestros abogados cuenten con la orientación, herramientas, recursos y capacitación necesarios para ocuparse de las investigaciones y litigios de la era electrónica, cada vez más complejos y abarrotados de documentación. Ya hemos comenzado a proveer capacitación complementaria a fiscales federales en todo el Departamento para asegurar que comprendan sus obligaciones de intercambio de pruebas y sepan que se espera de ellos que tomen muy en serio dichas obligaciones. He creado un grupo de trabajo de fiscales principales y funcionarios del Departamento bajo la dirección del Subsecretario de Justicia para la División Criminal y el Presidente del Comité Asesor de Fiscales Federales del Secretario de Justicia de los Estados Unidos, para que analicen las prácticas de intercambio de pruebas en asuntos criminales y me presente recomendaciones para mejoras. Y he creado un grupo de trabajo paralelo bajo la dirección del Secretario de Justicia Adjunto para que analice nuestras prácticas y capacidades de intercambio de pruebas en lo civil. Ambos grupos de trabajo me presentarán, en un plazo corto, recomendaciones asociadas a la capacitación, protocolos y mejores prácticas, recursos y otras consideraciones relevantes.

Además, tomamos pasos significativos para tratar de problemas de confidencialidad entre el abogado y el cliente, el adelanto de honorarios profesionales de abogados, y el mérito de la cooperación en casos criminales.

Como muchos de ustedes saben, mi predecesor, el Secretario de Justicia Adjunto Mark Filip, divulgó un conjunto de nuevos "Principios para el enjuiciamiento federal de organizaciones comerciales" en agosto del año pasado. Estos principios han sido incorporados formalmente al Manual de Fiscales y, por lo tanto, son de cumplimiento obligatorio para todos los fiscales federales del país.

Los principios nuevos dejan claro que la confidencialidad entre el abogado y su cliente y la protección del producto del trabajo del abogado son componentes del sistema legal estadounidenses esenciales y reconocidos hace mucho tiempo, y que los fiscales federales no deben violar estas protecciones durante investigaciones criminales empresariales. Los principios revisados encuentran el equilibrio apropiado entre el interés en obtener información relevante, sin dejar de respetar el privilegio de confidencialidad, pidiendo la evaluación de esfuerzos de cooperación con base en información proporcionada, en lugar de en una renuncia a los privilegios.

Estos cambios fueron realizados, en parte, para tratar de inquietudes presentadas por la judicatura, la asociación de defensores y el Congreso sobre cómo versiones anteriores de las directrices han sido aplicadas - o aplicadas indebidamente - por fiscales federales de todo el país. La mayor de estas inquietudes era la creencia de que bajo las directrices anteriores, se requería que empresas, como un asunto práctico, renunciaran al privilegio abogado-cliente y/o protección de producto del trabajo del abogado a fin de recibir mérito por la cooperación de fiscales federales. Hemos dejado claro, ahora, que nada podría estar más lejos de la verdad: se mide correctamente la cooperación a través de información compartida plena y completamente - y no a través de si la empresa reveló materiales confidenciales entre el abogado y el cliente o el producto de trabajo del primero.

Las empresas no necesitan revelar, y los fiscales no pueden solicitar la revelación de comunicaciones entre el abogado y el cliente y/o el producto del trabajo del abogado como condición para que la empresa tenga derecho a recibir méritos por la cooperación.

Los principios revisados también tratan de una inquietud relacionada sobre el adelanto o reembolso por empresas de honorarios de abogados para empleados, gerentes o directores objeto de investigación o acusación. En reconocimiento de los numerosos efectos benéficos que la representación de un abogado tiene en la administración justa y eficiente de la justicia, el Manual del Fiscal Federal actualmente dispone expresamente que fiscales no puedan solicitar que una empresa se abstenga de adelantar honorarios de abogados o de proveer asesoría legal a sus empleados de otra manera.

Estos son cambios importantes, y aclaramos que, al exigir que las empresas cumplan sus obligaciones, exigimos lo mismo de nosotros mismos - el cumplimiento de los principios básicos de los Principios de la Ley de acuerdo con el cual tanto el gobierno como las empresas deben vivir. Ya sea que el caso se refiera a una empresa o a un demandado empresarial, un delito violento o un delito de cuello blanco, el Departamento respeta el derecho a la asesoría legal para todas las personas sujetas a una investigación criminal. Al realizar investigaciones de conducta indebida empresarial, los fiscales del Departamento buscarán conocer los hechos, sea donde fuera que lleven, y no deben dudar en recomendar cargos contra demandados empresariales cuando se justifique, pero deben hacerlo de acuerdo con la letra y el espíritu de estos principios revisados y dentro de las normas de la conducta recomendada para fiscales.

El Departamento ya ha llevado a cabo iniciativas de adiestramiento extenso para educar a fiscales y agentes de las fuerzas del orden público en todo el Departamento sobre los nuevos principios. Y seguimos controlando de cerca cómo estas directrices se aplican en el mundo real. Asimismo, estamos llevando a cabo iniciativas fuera del Departamento para informar a investigadores y abogados en otras agencias gubernamentales sobre estas directrices, y las estamos sugiriendo como las mejores prácticas para investigaciones de entidades corporativas.

Como he mencionado anteriormente, el control criminal por el Departamento de Justicia es apenas un aspecto de una transformación mucho mayor que necesita ocurrir, a fin de restaurar la confianza en la estabilidad y la responsabilidad asumida por las empresas de los Estados Unidos. Ustedes tienen un papel crítico en dicha transformación. Y así como exigimos mucho de nosotros mismos en esta área, también esperamos mucho de ustedes. Como abogados defensores y asesores internos, ustedes tienen la capacidad singular y la obligación de asegurar que sus clientes empresariales estén actuando responsablemente ante grandes presiones económicas que pueden llevar a la tentación de cometer violaciones criminales. Ustedes tienen la capacidad de establecer controles internos y programas de cumplimiento para prevenir el fraude y el abuso en primer lugar y tratar de los mismos rápidamente cuando ocurran. En un sentido muy real, ustedes están en la mejor posición para asegurar que sus clientes cumplan con los más altos estándares de la responsabilidad asumida y la transparencia empresarial.

Por lo tanto, el asesor legal puede orientar la decisión de la empresa hacia la realización de la importantísima divulgación voluntaria inicial de conducta criminal al gobierno. El asesor legal puede liderar y facilitar la cooperación plena de la empresa con la investigación del gobierno a través de la revelación de hechos relevantes, la producción de documentos y otras pruebas y la disponibilidad de los testigos con información relevante. El asesor legal puede provocar la formación de programas de cumplimiento adecuados para prevenir y detectar conducta indebida empresarial, y puede tomar pasos proactivos para asegurar que las actividades de la empresa en el futuro sean conducidas de acuerdo con la ley. Y el asesor legal puede orientar a la empresa a aceptar tomar medidas correctivas válidas en respuesta a conducta indebida criminal, incluido el pago de restitución y acciones disciplinarias o el despido de empleados, gerentes o directores culpables.

Estas medidas - la divulgación voluntaria, la cooperación efusiva, el cumplimiento estricto de programas y medidas correctivas valiosas - resultarán en beneficio de sus clientes. En el corto plazo, sus clientes deberían recibir crédito por tales acciones durante el proceso de toma de decisiones de la acusación, y así será. Más importante aún, en el largo plazo, dichos pasos harán de sus clientes ciudadanos empresariales más fuertes, y les darán a los gerentes, directores y funcionarios de sus clientes el poder de cumplir con sus obligaciones fiduciarias hacia los accionistas y sus deberes de realizar transacciones honestas con respecto al público inversionista.

Por último, tenemos la responsabilidad compartida de asegurar que los dólares de los contribuyentes gastados para estimular la economía, modificar hipotecas existentes, o eliminar activos tóxicos no sean objeto de fraude o abuso y sean adjudicados en un proceso transparente, competitivo y libre de discriminación. Tenemos el interés común de asegurar que la confianza pública en el mercado financiero y de la vivienda sea restaurada. Y, si bien operamos dentro de un sistema contradictoria que, necesariamente, nos pone los unos contra los otros en litigios criminales y civiles, aún debemos luchar por cumplir con nuestra responsabilidad compartida para asegurar que sea haga justicia en casos criminales empresariales. Me complacerá trabajar con ustedes para alcanzar dicho objetivo en los próximos meses y años. Gracias.

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