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PARA DIVULGACIÓN INMEDIATA
Viernes, 18 de diciembre de 2009
Tres residentes del área de Detroit se declararon culpables de fraude de atención médica

WASHINGTON –  El residente de Jackson, Mich., Terrence Hicks, y los residentes de Detroit, Muhammed Al Mahdi y John Saunders se declararon culpables en el Tribunal Federal de Distrito en el Distrito Este de Michigan esta semana de sus papeles en un ardid de fraude contra Medicare por 4.2 millones de dólares, anunciaron hoy el Secretario de Justicia Auxiliar Lanny A. Breuer de la División de lo Penal, el Fiscal Federal Interino Terrence Berg del Distrito Este de Michigan, el Agente Especial a Cargo Andrew G. Arena de la Oficina Local de Detroit del Buró Federal de Investigaciones [Federal Bureau of Investigation (FBI)], y Daniel R. Levinson, Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Humanos [Department of Health and Human Services (HHS)].

Hicks, 42, y Saunders, 70, se declararon culpables de un cargo de conspiración para cometer fraude de atención médica ante el Juez Principal Gerald E. Rosen del Tribunal Federal de Distrito de Detroit hoy; Al Mahdi, 63, se declaró culpable el 15 de dic. de 2009, del mismo cargo ante el Juez Principal Rosen. Los tres demandados admitieron que participaron en una conspiración para defraudar a Medicare, operando desde una clínica en Southfield, Mich. llamada Sacred Hope Center (Sacred Hope). La clínica alega especializarse en proveer servicios de terapia inyectable y de infusión a pacientes de Medicare.
       
Específicamente, Hicks admitió que, desde septiembre de 2006, trabajó como reclutador de pacientes y conductor en Sacred Hope. Sacred Hope era propiedad de los coconspiradores del demandado, José Rosario y Daisy Martínez, quienes se declararon culpables en el mismo caso en agosto y septiembre de 2009, respectivamente. De acuerdo con el expediente judicial, Sacred Hope facturaba, como rutina, al programa Medicare por medicamentos y servicios que eran médicamente innecesarios, que, en muchos casos, nunca habían sido provistos. Hicks admitió que sabía que la finalidad de la clínica era defraudar al programa Medicare, y no la de proveer legítima atención médica a pacientes.
       
De acuerdo con el expediente judicial, los beneficiarios de Medicare no eran remitidos a Sacred Hope por sus médicos de atención primaria, o por cualquier otra finalidad médica legítima, sino que eran reclutados para presentarse en la clínica a través del pago de comisiones ilícitas. Hicks, junto con su coconspirador Wayne Smith, quien se declaró culpable el 10 de diciembre de 2009, era responsable por conducir a vecindarios de Detroit y reclutar a beneficiaros de Medicare ofreciéndoles dinero en efectivo y recetas para sustancias controladas. A cambio por sus comisiones ilícitas, los beneficiarios de Medicare se presentaban en la clínica, en general, llevados en un vehículo por Hicks y/o Smith, y firmaban documentos indicando que habían recibido los servicios facturados a Medicare. Hicks y/o Smith obtenían dinero en efectivo diariamente de sus coconspiradores para pagar las comisiones ilícitas a los beneficiarios. Luego, Hicks o Smith distribuían este dinero en efectivo a los beneficiarios de Medicare. 
       
En sus declaraciones de culpabilidad, Al Mahdi y Saunders admitieron que se trataba de beneficiarios de Medicare que permitían que se utilizaran sus números de Medicare para facturaciones fraudulentas en Sacred Hope. Específicamente, admitieron que Hicks y Smith los llevaban a Sacred Hope, y que firmaron formularios indicando que habían recibido terapia inyectable y/o de infusión. Admitieron que, a cambio por firmar estos formularios, se les pagaban comisiones ilícitas de aproximadamente $50 por visita. 
       
Ambos demandados admitieron que, al visitar Sacred Hope, les administraron repetidamente inyecciones de sustancias desconocidas, cuya finalidad nunca les fue explicada. Al Mahdi y Saunders sabían que la clínica estaba realizando anotaciones en cuadros clínicos de medicamentos que nunca les fueron provistos. Tanto Al Mahdi como Saunders admitieron que no visitaron la clínica Sacred Hope con la finalidad de recibir atención médica legítima. En su lugar, visitaron la clínica Sacred Hope con la única finalidad de recibir comisiones ilícitas, y a sabiendas, permitieron que Medicare fuera facturada por los servicios que supuestamente les habían sido provistos en el lugar. 
          
Están a cargo de la acusación en el caso el Abogado Litigante Principal John K. Neal y el Abogado Litigante Benjamin D. Singer de la Sección de Fraude de la División de lo Penal y el Fiscal Federal Auxiliar Especial Thomas W. Beimers del Distrito Este de Michigan.  El Buró Federal de Investigaciones [Federal Bureau of Investigation (FBI)] y la Oficina del Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Humanos [HHS Office of Inspector General (HHS-OIG)] realizaron la investigación.

La demanda fue iniciada como parte de la Fuerza de Ataque de Fraude contra Medicare, supervisada por la Sección de Fraude de la División de lo Penal y la Fiscalía Federal para el Distrito Este de Michigan. Desde el inicio de las operaciones de la Fuerza de Ataque en marzo de 2007 - Miami (Fase Uno), Los Ángeles (Fase Dos), Detroit (Fase Tres), Houston (Fase Cuatro) y Brooklyn (Fase Cinco) – la Fuerza de Ataque ha logrado las acusaciones formales de más de 460 personas y organizaciones que, en conjunto, han facturado al programa de Medicare fraudulentamente más de mil millones de dólares. Además, los Centros para Servicios de Medicare y Medicaid del HHS, en trabajo conjunto con la HHS_OIG, están tomando medidas para aumentar la responsabilización y reducir la presencia de proveedores fraudulentos.
       
Para conocer más sobre el equipo HEAT, visite: www.stopmedicarefraud.gov

09-1367
Secretario de Justicia de los Estados Unidos