

WASHINGTON – Christopher Paul, alias Abdul Malek, alias Paul Kenyatta Laws, un ciudadano estadounidense de 44 años de edad nacido en Columbus, Ohio, fue sentenciado hoy a 20 años en prisión por conspirar con terceros para utilizar un arma de destrucción masiva, específicamente dispositivos explosivos, contra objetivos en Europa y los Estados Unidos.
La sentencia emitida por el Juez Federal de Distrito Gregory L. Frost en el Distrito Sur de Ohio, fue anunciada por Matthew G. Olsen, Secretario de Justicia Auxiliar Interino de Seguridad Nacional; Gregory G. Lockhart, Fiscal Federal para el Distrito Sur de Ohio; el Subdirector Ejecutivo Arthur M. Cummings, II, de la División de Seguridad Nacional del Buró Federal de Investigaciones [Federal Bureau of Investigation (FBI)]; y Keith L. Bennett, Agente Especial a Cargo de la División de Cincinnati del FBI.
El 3 de junio de 2008, Paul se declaró culpable del segundo cargo de una acusación formal compuesta por tres cargos. Dicho cargo lo acusa de conspiración para proveer apoyo material y recursos a terroristas; conspiración para usar un arma de destrucción masiva (explosivos); y proveer apoyo material y recursos a terroristas. En su declaración de culpabilidad, Paul aceptó una sentencia de 20 años en prisión. El gobierno aceptó desestimar los cargos uno y tres de la acusación formal.
"La sentencia de hoy pone un punto final a la carrera militante prolongada de Christopher Paul, un ciudadano de Ohio que se unió a al Qaeda a principios de la década de 1990, luchó en Afganistán y Bosnia, y conspiró con terceros para atacar a ciudadanos estadounidenses tanto en nuestro país como en el exterior", dijo el Secretario de Justicia Auxiliar Interino Matthew Olsen. "Su sentencia prolongada de prisión demuestra nuestra determinación continua de proteger al público estadounidense contra el terrorismo".
"El caso Paul representa la culminación de la labor extraordinaria del Equipo Especial Conjunto contra el Terrorismo [Joint Terrorism Task Force (JTTF)] del FBI como un todo y, en particular, los agentes de la JTTF que trabajaron en el caso Paul: Agente Especial del FBI Latisha Hartsough, Detective de la Policía de Westerville Mike Shaheen, y el Alguacil Adjunto del Condado de Franklin Jerry Goetz. Sin la labor de la JTTF y de nuestros asociados de las fuerzas del orden público internacionales, este caso no hubiera sido posible", dijo el Fiscal Federal Gregory G. Lockhart.
"Gracias al trabajo de los agentes de nuestro Equipo Especial Conjunto contra el Terrorismo, las acciones de Christopher Paul, nacido en los Estados Unidos, en apoyo a al Qaeda fueron desmanteladas y expuestas. A través de nuestras asociaciones en todo el país, seguimos investigando y llevando ante la justicia a quienes, cómo él, representen una amenaza a la seguridad y el bienestar de ciudadanos estadounidenses", dijo el Subdirector Ejecutivo Arthur M. Cummings, II, de la División de Seguridad Nacional del FBI.
De acuerdo con la declaración de hechos leída por el agente del caso durante la audiencia de cambio de declaración de Paul en junio de 2008, y la cual el demandado ha declarado ser cierta:
A principios de la década de 1990, Paul viajó a Paquistán y Afganistán para unirse al mujahedeen. En un campamento de entrenamiento de al Qaeda en Afganistán, recibió entrenamiento inicial, entre otras cosas, en el uso de rifles de asalto, granadas propulsadas por cohetes y tácticas de unidad pequeña. Después de haber completado su entrenamiento con éxito, se unió a al Qaeda y se alojó en la casa de huéspedes Beit ur Salam, exclusiva para miembros de al Qaeda. Habiéndose distinguido en al Qaeda, Paul fue seleccionado para entrenamiento avanzado en explosivos, alpinismo e historia militar, habiendo realizado dicho entrenamiento. Luego, Paul luchó en Afganistán al lado de otros mujahedeen.
Después de haber luchado en Afganistán, Paul regresó a Ohio, donde comenzó a instruir a personas en artes marciales en Columbus. También comenzó a reclutar a personas locales con intenciones extremistas, a fin de establecer un grupo jihadista en Ohio. A lo largo del tiempo y a través de su asociación con al Qaeda, Paul se consagró a cometer jihad y promover los objetivos de al Qaeda y de otros fundamentalistas islámicos radicales.
Entre 1993 y 1995, utilizando diversos pasaportes y nombres, Paul viajó a los Balcanes en Europa y luchó en zonas de conflicto, tales como Bosnia, estableciendo un mayor contacto con fundamentalistas islámicos radicales, y creando una lista maestra de líderes de al Qaeda y otros radicales islámicos en todo el mundo. Esta lista e información para la construcción de bombas fueron capturadas durante la ejecución de una orden de allanamiento en el domicilio del demandado.
Paul regresó a Columbus después de haber luchado en los Balcanes y, en 1997, recibió un fax de dos co-conspiradores de al-Qaeda en Europa, pidiéndole a Paul, en nombre de "los hermanos", que les encontrara un "grupo y lugar verdaderos para llevar a cabo el jihad". En Columbus, Paul condujo operaciones de entrenamiento en el Parque Estatal de Burr Oak en Ohio, con varios miembros de su grupo local, replicando el entrenamiento terrorista que había recibido en Afganistán y Bosnia.
Al prepararse para viajar nuevamente al exterior, Paul obtuvo un pasaporte nuevo después de alegar que su pasaporte viejo - a nombre de uno de sus alias - había sido dañado por efecto del agua. A partir del 31 de marzo de 1999 y hasta el 31 de enero de 2000, Paul realizó 44 llamadas a un co-conspirador fundamentalista islámico en Europa, quien fue arrestado en 2003 y luego condenado por conspiración terrorista.
El 16 de abril de 1999, Paul viajó para encontrarse con miembros de un grupo terrorista islámica en Alemania, que lo conocía como experto en construcción de bombas/dispositivos de detonación. En Alemania, Paul proporcionó entrenamiento en explosivos al grupo, a sabiendas de que el mismo planeaba usar su capacitación para construir bombas, bombas para vehículos y dispositivos similares a ser utilizados contra ciudadanos estadounidenses durante sus vacaciones en centros turísticos en el extranjero. El grupo terrorista alemán también planeaba usar bombas contra ciudadanos estadounidenses en los Estados Unidos, y contra instalaciones estadounidenses en el exterior, tales como embajadas, dependencias diplomáticas y bases militares estadounidenses en Europa.
Al regresar a Ohio de Alemania, Paul hizo que un miembro de su grupo en Columbus comprara una impresora/escáner en mayo de 1999. Luego, se envió la impresora/escáner a uno de los miembros del grupo terrorista alemán para ayudar al grupo a fabricar documentos fraudulentos para facilitar viajes internacionales. El miembro del grupo no reclamó el paquete en Alemania y el mismo fue devuelto a Paul. En dicha época, Paul también compró otros equipos a ser utilizados por extremistas, incluidos equipos de visión nocturna y un telémetro láser. Se encontraron artículos similares adicionales durante la ejecución de órdenes de allanamiento por el Equipo Especial Conjunto contra el Terrorismo del FBI de Columbus. Asimismo, en noviembre de 1999, registros bancarios indican que Paul envió una transferencia por cable por 1,760 dólares a uno de los principales miembros del grupo alemán.
La investigación del caso Paul fue realizada por la Equipo Especial Conjunto contra el Terrorismo del FBI de Columbus, una operación compuesta por varias dependencias y encabezada por el FBI, la cual incluye a agentes y oficiales de 10 dependencias de las fuerzas del orden público federales, estatales y locales.
Estuvieron a cargo de la acusación la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Ohio y la División de Seguridad Nacional del Departamento de Justicia.
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