Sello del Departamento de JusticiaDepartamento de Justicia
PARA DIVULGACIÓN INMEDIATA
Viernes, 5 de junio de 2009
WWW.USDOJ.GOV
CRM
(202) 514-2007
TDD (202) 514-1888

Cuatro residentes del área de Miami acusados en ardid de fraude contra Medicare por 10 millones de dólares

Los demandados admitieron haber conspirado para defraudar a Medicare en clínicas de infusión para el VIH

WASHINGTON – Cuatro residentes del área de Miami fueron sentenciados hoy en conexión con un fraude de 10 millones de dólares contra Medicare asociado a clínicas de infusión para el VIH, anunciaron la Secretaria de Justicia Auxiliar Lanny A. Breuer de la División Criminal y el Fiscal Federal R. Alexander Acosta del Distrito Sur de Florida.

Alexis Dagnesses, 44; Gonzalo Nodarse, 38; Alexis Carrazana, 41; y el Dr. Carlos Garrido, 69, se declararon culpables en marzo de 2009 de un cargo de conspiración para cometer fraude por servicios médicos ante el Juez Federal de Distrito Paul C. Huck.

Hoy, el Juez Huck sentenció a Dagnesses a 90 meses en prisión, seguidos de un periodo de tres años de libertad bajo supervisión. También se le ordenó a Dagnesses pagar aproximadamente 12.4 millones de dólares en restitución. Nodarse fue sentenciado a 78 meses en prisión, con un periodo de libertad bajo supervisión de tres años después de haber cumplido su sentencia en prisión, y se le ordenó pagar 5.1 millones de dólares en restitución. Carrazana fue sentenciado a 72 meses en prisión, seguidos de tres años de libertad bajo supervisión, y se le ordenó pagar 3.6 millones de dólares en restitución. Garrido fue sentenciado hoy a 37 meses en prisión y tres años de libertad bajo supervisión; asimismo, el juez le ordenó pagar 747,000 dólares en restitución.

Los cuatro demandados admitieron haber trabajado en Midway Medical Center Inc. (Midway), una clínica de Miami que alegaba especializarse en el tratamiento de pacientes con VIH. De acuerdo con los documentos de la declaración de culpabilidad, la mayoría de los servicios supuestamente proporcionados a pacientes en Midway fueron facturados al programa Medicare como tratamientos para un diagnóstico de trombocitopenia, un trastorno asociado a un recuento bajo de plaquetas en la sangre. En realidad, ninguno de los pacientes de Midway tenía recuentos bajos de plaquetas en la sangre.

Dagnesses admitió que su papel en Midway era manipular las muestras de sangre extraídas de pacientes de la clínica antes de enviar la sangre a un laboratorio para análisis, de modo que el informe de resultados del laboratorio indicara que los pacientes tenían cantidades de plaquetas peligrosamente bajas en la sangre. Específicamente, Dagnesses obtenía viales de sangre extraída a pacientes de Midway, los cuales colocaba en una centrifugadora de sangre. Después de haber centrifugado la sangre en la centrifugadora por alrededor de 15 minutos, la sangre se separaba en sus componentes, lo que permitía a Dagnesses extraer las plaquetas de la muestra. Luego Dagnesses enviaba la sangre adulterada a sus co-conspiradores en Midway, quienes la enviaban a un laboratorio para su análisis.

Dagnesses admitió que generalmente se le pagaba 1,000 dólares por cada vial de sangre que falseaba para sus coconspiradores de Midway. Dagnesses también admitió ser plenamente conciente de que el propósito de la contaminación de la sangre era obtener informes falsos de laboratorio para los archivos médicos de Midway, los que daban la impresión de que los medicamentos supuestamente dispensados en Midway eran médicamente necesarios, cuando en realidad no lo eran. En la emisión de sentencias de hoy, se encontró que Dagnesses había exhibido conducta similar en otras dos clínicas de infusión para el VIH fraudulentas, y fue responsabilizado por conspirar para causar la presentación de más de 20 millones de dólares en reclamos falsos en las tres clínicas.

Nodarse y Carrazana trabajaron en Midway como asistentes de médicos. En sus declaraciones de culpabilidad, los dos demandados admitieron haber registrado datos falsos en los registros médicos indicando que habían administrado medicamentos en fechas y dosis específicas a pacientes cuando, en realidad, no habían administrado medicamentos. Los dos demandados también admitieron haber estado en pleno conocimiento de que las muestras de sangre extraídas de pacientes de Midway fueron manipuladas para que pareciera que los pacientes tenían afecciones que, en realidad, no tenían. A pesar de este conocimiento, ambos asistentes admitieron haber administrado medicamentos a pacientes que sabían que no los necesitaban. Se encontró que ambos demandados habían conspiraron para presentar más de 10 millones de dólares en reclamos fraudulentos por servicios de infusión para el VIH supuestamente proporcionadas en la clínica.

Garrido era co-propietario de Midway y médico practicante en Midway. En su declaración de culpabilidad, Garrido admitió que él y sus coconspiradores facturaban como rutina a Medicare por servicios que eran médicamente innecesarios y, en muchas instancias, nunca provistos. Garrido admitió haber comprado sólo una pequeña fracción de los medicamentos supuestamente administrados a los pacientes de Midway, y que había ordenado el tratamiento de pacientes con medicamentos que sabía que no necesitaban y que, en muchos casos, la clínica no tenía disponibles. Garrido también admitió haber trabajado en Midway por aproximadamente ocho meses (los últimos ocho meses en que permaneció abierta la clínica). Admitió, también, haber presentado más de 1 millón de dólares en reclamos fraudulentos al programa Medicare en dicha época.

Dos co-conspiradores adicionales, los Doctores Carmen Lourdes Del Cueto y Roberto Rodríguez, también se declararon culpables en marzo de 2009 a conspiración para cometer fraude por servicios médicos en Midway. La lectura de la sentencia de Rodríguez ha sido programada para el 29 de junio de 2009, y la de la Dra. Del Cueto para el 11 de septiembre de 2009.

Está a cargo de la acusación en el caso el Abogado Litigante John K. Neal de la Sección de Fraude de la División Criminal. El Buró Federal de Investigaciones [Federal Bureau of Investigation (FBI)] y el Departamento de Salud y Servicios Humanos, Oficina del Inspector General, realizaron la investigación. La demanda fue entablada como parte del Grupo de Ataque al Fraude contra Medicare, supervisada por el Jefe Adjunto Kirk Ogrosky de la Sección de Fraude y el Fiscal Federal Acosta del Distrito Sur de Florida. Fiscales federales han formulado cargos contra 196 demandados en 108 casos en operaciones de la unidad de ataque desde que comenzaron las investigaciones en marzo de 2007. En conjunto, estos demandados facturaron fraudulentamente al programa Medicare más de 577 millones de dólares.

###

09-557