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Jueves, 26 de marzo de 2009
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Doctora y químico de Miami se declaran culpables de un ardid de fraude de infusión a pacientes con VIH

WASHINGTON – Dos residentes del área de Miami fueron acusados formalmente en conexión con un fraude de 10 millones de dólares contra Medicare asociado a clínicas de infusión para el VIH, anunciaron la Secretaria de Justicia Auxiliar Interina Rita M. Glavin de la División Criminal y el Fiscal Federal R. Alexander Acosta del Distrito Sur de Florida.

La Dra. Carmen Del Cueto, 65, y Alexis Dagnesses, 44, se declararon culpables de un cargo de conspiración para cometer fraude de servicios médicos ante el Juez Federal de Distrito Paul C. Huck. Ambos acusados admitieron trabajar en Midway Medical Center Inc. (Midway), una clínica de Miami que alegaba especializarse en el tratamiento de pacientes con VIH.

De acuerdo con los documentos de declaración de culpabilidad, Del Cueto era co-propietaria de Midway y Doctora practicante en dicha clínica. Del Cueto admitió que ella y sus co-conspiradores facturaban habitualmente a Medicare por servicios que eran médicamente innecesarios y, en muchos casos, nunca eran provistos. Del Cueto admitió haber comprado solo una pequeña fracción de los medicamentos supuestamente administrados a los pacientes de Midway.

La mayoría de los servicios supuestamente proporcionados a pacientes en Midway fueron facturados al programa Medicare como tratamientos para un diagnóstico de trombocitopenia, un trastorno asociado a un recuento bajo de plaquetas en la sangre. De acuerdo con los expedientes judiciales, ninguno de los pacientes de Midway tuvo recuentos bajos de plaquetas en la sangre. Del Cueto admitió que, para que pareciera que los pacientes tenían, en realidad, bajos recuentos de plaquetas, ella y sus co-conspiradores utilizaron a profesionales químicos, entre ellos Dagnesses, para que manipularan las muestras de sangre extraídas de pacientes de Midway antes de enviar la sangre a un laboratorio para su análisis. En su declaración de culpabilidad, Del Cueto admitió haber ordenado que pacientes de Midway recibieran medicamentos para el tratamiento de la trombocitopenia, a pesar de saber que los resultados de laboratorio habían sido falsificados y que los pacientes en realidad no tenían dicha afección.

Midway no fue la única clínica en la que Del Cueto supuestamente trató a pacientes de VIH con terapias inyectables y de infusión. En su declaración de culpabilidad, Del Cueto admitió haber incurrido en una conducta fraudulenta muy parecida en Diagnostic Medical Center Inc. (Diagnostic), otra clínica de infusión del área de Miami. Específicamente, Del Cueto admitió que ella y sus co-conspiradores facturaron al programa Medicare por servicios inyectables y de infusión para el VIH que Del Cueto sabía que eran médicamente innecesarios y, en algunos casos, nunca fueron provistos. En las dos clínicas, Del Cueto admitió haber provocado la presentación de alrededor de 9.5 millones de dólares en reclamos fraudulentos a Medicare.

Dagnesses admitió haber obtenido tubos de sangre extraída a pacientes de Midway y colocado esos tubos en una centrifugadora de sangre. Después de hacer dar vueltas la sangre en la centrifugadora por alrededor de 15 minutos, la sangre se separaba en sus componentes, lo que permitía a Dagnesses extraer las plaquetas de la muestra. Luego Dagnesses enviaba la sangre adulterada a sus co-conspiradores en Midway, quienes la enviaban a un laboratorio para su análisis. Dagnesses admitió que generalmente se le pagaba 1,000 dólares por cada tubo de sangre que falsificaba para sus co-conspiradores de Midway. Dagnesses admitió ser conciente de que el propósito de la contaminación de la sangre era obtener informes falsos de laboratorio para los archivos médicos de Midway, los que darían la impresión de que los medicamentos supuestamente dispensados en Midway eran médicamente necesarios, cuando en realidad no lo eran.

Están a cargo de la acusación en el caso los Abogados Litigantes John K. Neal y Anthony Burba de la Sección de Fraude de la División Criminal. El caso es investigado por el Buró Federal de Investigaciones [Federal Bureau of Investigation (FBI)] y la Oficina del Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU. La demanda fue entablada como parte de la Fuerza de Ataque al Fraude contra Medicare [Medicare Fraud Strike Force (MFSF)], supervisada por el Jefe Adjunto Kirk Ogrosky de la Sección de Fraude de la División Criminal y el Fiscal Federal Acosta del Distrito Sur de Florida. Desde la creación de la MFSF, fiscales federales han emitido acusaciones formales en 106 casos con 196 demandados, tanto en Los Ángeles como en Miami. En conjunto, estos demandados facturaron al programa Medicare más de 577 millones de dólares.

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