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Viernes, 9 de abril de 2010
Propietarios de clínica que trasladaron un ardid de fraude contra Medicare de Miami a Detroit fueron sentenciados a tres años en prisión
Los demandados abrieron y operaron un clínica con la única finalidad de defraudar a Medicare

Los residentes de Miami José y Denisse Martínez fueron sentenciados cada uno a tres años en prisión por sus papeles en el funcionamiento de una clínica de infusión de medicamentos con sede en Cantón, Mich. diseñada para defraudar a Medicare, anunciaron los Departamentos de Justicia y de Salud y Servicios Humanos [Health and Human Services (HHS)]. La Jueza Federal de Distrito Victoria Roberts también ordenó que José y Denisse Martínez pagaran $649,000 dólares en restitución, en conjunto con codemandados, y que cada uno cumpliera con tres años de libertad bajo supervisión después de haber cumplido sus sentencias en prisión.

José Martínez, 33, y Denisse Martines, 27, se declararon culpables cada uno el 24 de septiembre de 2009, de un cargo de conspiración para cometer fraude de servicios médicos. En aproximadamente cinco meses de operaciones de la supuesta clínica, los demandados facturaron casi $1 millón de dólares en reclamos fraudulentos a Medicare.

De acuerdo con el expediente judicial, José Martínez abrió RDM Centers Inc., una clínica médica que alegaba especializarse en el suministro de servicios de inyección e infusión a beneficiarios de Medicare en septiembre de 2006. La entonces esposa de José Martínez, Denisse Martínez, administraba y operaba la clínica. De acuerdo con el expediente judicial, los Martínez llegaron a Detroit provenientes de Miami con la única finalidad de cometer fraude contra Medicare.

En sus declaraciones de culpabilidad, ambos demandados admitieron haber contratado al Dr. Alan Silber y otros empleados para que trabajaran en RDM Centers a fin de que pareciera que la clínica era un establecimiento médico legítimo que proveía servicios necesarios a pacientes.

En sus declaraciones de culpabilidad, tanto José como Denisse Martínez admitieron que durante el período en que RDM Centers estuvo abierta, la clínica facturaba como rutina a Medicare por servicios que eran médicamente innecesarios o nunca habían sido brindados. Ambos demandados reconocieron que compraban solo una pequeña fracción de los medicamentos que la clínica facturaba al programa Medicare. Los demandados también admitieron que se recetaban medicamentos a los pacientes no por una necesidad médica, sino según qué medicamentos podían generar los reembolsos más altos de Medicare.

Denisse Martínez reconoció en su declaración de culpabilidad que, a pesar de no tener ninguna capacitación médica, ella completaba los registros de pacientes de la clínica llenando, entre otras cosas, las secciones de "diagnóstico" y "tratamiento" de las tablas clínicas de los pacientes, que luego eran entregadas al Dr. Silber para que las firmara.

De acuerdo con la información contenida en los documentos de declaración de culpabilidad, los beneficiarios de Medicare no eran referidos a RDM Centers por sus médicos de atención primaria, ni por ningún otro fin médico legítimo, sino que eran reclutados para que asistieran a la clínica mediante el pago de comisiones ilegales realizado por el codemandado William Reeves. A cambio de sus comisiones ilegales, los beneficiarios de Medicare visitaban la clínica y firmaban documentos falsos en los que indicaban que habían recibido los servicios facturados a Medicare. Las comisiones ilegales eran en efectivo y en recetas para sustancias controladas.

José Martínez indicó en su declaración de culpabilidad que proveyó dinero en efectivo a Reeves para que lo utilizara para pagar comisiones ilegales a los beneficiarios. Reeves reclutó a beneficiarios de Medicare de vecindarios pobres del centro de Detroit y los transportó aproximadamente 30 millas hasta RDM Centers. Denisse Martínez afirmó en su declaración de culpabilidad que ella comprendía que los pacientes de la clínica eran inducidos a visitar RDM Centers a través del pago de comisiones ilegales. José y Denisse Martínez admitieron ser concientes de que algunos beneficiarios de Medicare exigían que se les entregaran medicamentos con receta, entre ellos Vicodin, a cambio de su participación en el ardid fraudulento y de que estas drogas habían sido entregadas.

Entre aproximadamente noviembre de 2006 y marzo de 2007, los Martínez y sus coconspiradores presentaron $970,631 dólares en reclamos falsos al programa Medicare. Según el expediente judicial, Medicare pagó más de $649,000 dólares de esos reclamos falsos.

Los codemandados Silber y Reeves fueron condenados por un jurado federal el 2 de abril de 2010 por sus papeles en el ardid fraudulento. La lectura de la sentencia fue programada para el 6 de agosto de 2010.

El resultado de hoy fue anunciado por el Secretario de Justicia Auxiliar Lanny A. Breuer de la División Criminal; la Fiscal Federal para el Distrito Este de Michigan Barbara L. McQuade; el Agente Especial a Cargo Andrew G. Arena de la Oficina Local de Detroit del Buró Federal de Investigaciones [Federal Bureau of Investigation (FBI)]; y el Agente Especial a Cargo Lamont Pugh III de la Oficina Regional de Chicago del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU., Oficina del Inspector General [U.S. Department of Health and Human Services, Office of Inspector General’s (HHS-OIG)].

Estuvieron a cargo de la acusación en el caso el Fiscal Auxiliar Especial Thomas Beimers del Distrito Este de Michigan, así como el Abogado Litigante Principal John K. Neal y el Abogado Litigante Benjamin Singer de la Sección de Fraude de la División Criminal. El caso fue investigado por el FBI y HHS-OIG, y se inició como parte de la Unidad Especial al Fraude contra Medicare, supervisada por la Sección de Fraude de la División Criminal y la Fiscalía Federal para el Distrito Este de Michigan.

Desde su creación en marzo de 2007, las operaciones de las Unidades Especiales en siete distritos obtuvieron las acusaciones formales de más de 500 individuos que, en conjunto, facturaron de manera fraudulenta al programa Medicare aproximadamente $1.1 billones de dólares. Además, los Centros para Servicios de Medicare y Medicaid del HHS, trabajando en conjunto con la HHS-OIG, están tomando medidas para aumentar la responsabilización y reducir la presencia de proveedores fraudulentos.

Para obtener más información sobre el Equipo de Control y Prevención de Fraude de Servicios Médicos [Healthcare Fraud Prevention and Enforcement Action Team (HEAT)], visite: www.stopmedicarefraud.gov  

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División Criminal