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PARA DIVULGACIÓN INMEDIATA
Miércoles, 20 de enero de 2010
General Reinsurance Corporation realiza un acuerdo en resolución de su papel en una transacción de reaseguro fraudulenta con AIG
WASHINGTON – General Reinsurance Corporation (General Re), una empresa con sede en Connecticut, ha realizado un acuerdo con el Departamento de Justicia asociado a su papel en un ardid fraudulento entre 2000 y 2004 para manipular las declaraciones financieras de AIG, anunció el Departamento de Justicia. General Re es una subsidiaria de Berkshire Hathaway Inc., una empresa constituida en Delaware con su sede principal en Omaha, Neb.

También como parte del acuerdo anunciado hoy, General Re ha acordado pagar 19.5 millones de dólares al Fondo de Fraude al Consumidor del Servicio de Inspección Postal de EE.UU. General Re pagó anteriormente 5 millones de dólares al fondo como renuncia a la tarifa ilícita de ajuste de 5 millones de dólares que recibió de AIG. General Re ha acordado pagar 60.5 millones de dólares a través de un acuerdo conciliatorio de demanda colectiva a los accionistas perjudicados de AIG. Además, la Comisión de Valores y Bolsas de EE.UU. [U.S. Securities and Exchange Commission (SEC)] anunció que General Re ha acordado pagar 12.2 millones de dólares en resolución de los cargos formulados por la SEC asociados, en parte, a este ardid.

Como parte de su resolución con el Departamento de Justicia, General Re ha admitido que su alta dirección general realizó un ardid para exagerar falsamente las reservas perdidas declaradas por AIG, un indicador importante de salud financiera para analistas e inversionistas del ramo de seguros. De acuerdo con la declaración de hechos, el fraude fue realizado a través del uso de dos transacciones de reaseguro fraudulentas entre subsidiarias de AIG y General Re en respuesta a la crítica de analistas de una disminución de 59 millones de dólares en las reservas de pérdidas de AIG para el tercer trimestre de 2000.

De acuerdo con la declaración de hechos, las dos transacciones fraudulentas aumentaron las reservas de pérdidas de AIG en 250 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2000 y 250 millones en el primer trimestre de 2001, disimulando una tendencia descendiente en las reservas de pérdidas debido al crecimiento de las primas. AIG volvió a declarar las transacciones en presentaciones a la SEC en mayo de 2005. Pruebas presentadas en el enjuiciamiento criminal federal relacionado de cuatro ex directores de General Re y un ex director de AIG establecieron que, cuando la investigación fue revelada a los inversionistas por AIG y a través de diversos canales de medios entre el 14 de febrero y el 14 de marzo de 2005, el precio de las acciones de AIG cayó de 73.12 a 61.92 dólares. Luego, el 31 de octubre de 2008, el Tribunal Federal de Distrito que presidía el juicio encontró que los accionistas de AIG perdieron entre 544 millones y 597 millones de dólares como consecuencia del ardid fraudulento.

General Re ha admitido que su alta dirección involucrada en el ardid sabía que la verdadera finalidad de las transacciones era permitir que AIG declarara falsamente reservas de pérdidas cada vez mayores en sus declaraciones a analistas, inversionistas y en sus presentaciones a la SEC. Como parte del acuerdo, General Re admitió que su alta dirección participó en la estructuración de una transacción de reaseguro fraudulenta y creación de registros escritos falsos para que pareciera que la subsidiaria de General Re, Cologne Re Dublin, había solicitado un reaseguro a AIG cuando las pruebas demostraban que las partes sabían que AIG quería que la transacción manipulara sus declaraciones financieras. Asimismo, General Re participó en un negocio secreto a través del cual AIG nunca tendría que pagar pérdidas bajo los contratos; AIG devolvería a la subsidiaria de General Re los 10 millones de dólares en primas que la subsidiaria de General Re pagó a AIG y AIG pagó a General Re una tarifa de ajuste ilícita de 5 millones de dólares por participar en la transacción.

El acuerdo anunciado hoy exige que General Re, por un periodo de tres años, mantenga disposiciones correctivas importantes internas que ya ha implementado, incluidos: (1) designación de un miembro independiente del Directorio de General Re, quien también será miembro del Comité de Auditoría; (2) la presencia de representantes de Berkshire Hathaway, Inc. en las reuniones del Comité de Auditoría de General Re; (3) la creación de un Comité de Transacciones Complejas compuesto por altos gerentes que, entre otras responsabilidades, revisarán protocolos actuariales relevantes para contratos de reaseguro y revisarán trimestralmente ciertas transacciones de reaseguro para garantizar que no estén diseñadas para asistir a otras partes en la falsificación, manipulación y/o disimulación de sus declaraciones financieras; (4) optimizar los papeles de revisión y emisión de informes de su Grupo de Auditoría Interna; (5) establecer un Comité de Riesgos a cargo de examinar la exposición a riesgos en transacciones de suscripción; (6) implementar reglas de suscripción optimizadas para transacciones de reaseguro y depósito; (7) asegurar la capacitación adecuada y el cumplimiento ético en protocolos de transferencia de riesgo aplicables a contratos de reaseguro; y (8) disolver su subsidiaria, Cologne Re Dublin, que ayudó a estructurar la transacción fraudulenta.

Además, el acuerdo exige que General Re reconozca su obligación de restitución a los accionistas de AIG perjudicados como consecuencia de la conducta de General Re y AIG. Como parte del acuerdo, el Departamento de Justicia reconoció que General Re ha acordado pagar 60.5 millones de dólares, sin contar honorarios de abogados y gastos, hacia un acuerdo conciliatorio civil con los accionistas lesionados de AIG, los cuales, combinados con los pagos realizados o acordados por terceros participantes en el ardid fraudulento, alcanzarán la suma de pérdidas determinada por el Tribunal Federal de Distrito en el proceso criminal relacionado.

El acuerdo reconoce la buena voluntad de General Re de conducir una investigación interna; su cooperación continua con el Departamento de Justicia y la SEC; su divulgación al Departamento de Justicia y la SEC sobre otras transacciones de reaseguro finitas no relacionadas; su disposición de aceptar la responsabilidad por la conducta de sus altos directores; su acuerdo de implementar medidas correctivas, y su demostración de cumplimiento futuro con las leyes de valores federales y los principios contables de aceptación general. Estos factores contribuyeron para el acuerdo del Departamento de no enjuiciar a General Re por esta conducta, siempre y cuando General Re cumpla con sus obligaciones continuas bajo el acuerdo.

Estuvieron a cargo de la acusación de General Re el Jefe Adjunto Principal Paul E. Pelletier y el Jefe Auxiliar Adam Safwat de la Sección de Fraude de la División Criminal. El Servicio de Inspección Postal de EE.UU. participó en la investigación con el Departamento de Justicia. Estuvieron a cargo de la acusación de los individuos de General y AIG en forma conjunta la Sección de Fraude, la Fiscalía Federal para el Distrito Este de Virginia y la Fiscalía Federal para el Distrito de Connecticut. El Departamento de Justicia también presta su reconocimiento y su gratitud por la importante asistencia proporcionada por la División de Control de la SEC.

10-053
División Criminal