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Viernes, 16 de julio de 2010
Ex funcionario del Departamento de Estado fue sentenciado a prisión perpetua por una conspiración de espionaje que duró casi 30 años
La esposa del funcionario fue sentenciada a casi siete años en prisión por su papel en la conspiración

WASHINGTON -- Walter Kendall Myers, un ex funcionario del Departamento de Estado, y su esposa, Gwendolyn Steingraber Myers, fueron sentenciados a prisión perpetua sin posibilidad de libertad bajo palabra y 81 meses en prisión, respectivamente, por sus papeles en una conspiración que duró casi 30 años para proveer información nacional estadounidense de defensa altamente clasificada a la República de Cuba.

 

Las sentencias, emitidas hoy por el Juez Reggie B. Walton en el Tribunal Federal de Distrito para el Distrito de Columbia, fueron anunciadas por David Kris, Secretario de Justicia Auxiliar de Seguridad Nacional; Ronald C. Machen Jr., Fiscal Federal para el Distrito de Columbia, Shawn Henry, Director Auxiliar de la Oficina Local de Washington del Buró Federal de Investigaciones [Federal Bureau of Investigation (FBI)]; y el Embajador Eric J. Boswell, Subsecretario de Estado de Seguridad Diplomática.

 

El 20 de noviembre de 2009, el demandado Kendall Myers, 73, alias "Agente 202", se declaró culpable de una acusación criminal de tres cargos que lo acusaba de conspiración para cometer espionaje y dos cargos de fraude electrónico.  Su esposa, Gwendolyn Steingraber Myers, 72, alias "Agente 123" y "Agente E-634", se declaró culpable de un cargo de conspiración para recolectar y transmitir información nacional de defensa.  Los demandados, ambos residentes en Washington, D.C., fueron arrestados el 4 de junio de 2009, por agentes del Buró Federal de Investigaciones [Federal Bureau of Investigation (FBI)] y permanecen, desde entonces, bajo su custodia.

 

Ambos demandados han aceptado un fallo monetario en su contra por la suma de $1,735,054 dólares.  Los activos que serán confiscados por el gobierno para cumplir con el fallo incluyen el producto de la venta del apartamento y vehículo de los demandados, y diversas cuentas bancarias y de inversión.

 

"Durante casi 30 años, esta pareja cometió espionaje orgullosamente para un antiguo adversario extranjero.  Hoy están siendo responsabilizados por sus acciones.  Sus sentencias deberían servir de clara advertencia a otros que estarían dispuestos a comprometer la información clasificada más delicada de nuestra nación", dijo David Kris, Secretario de Justicia Auxiliar de Seguridad Nacional.

 

“Kendall y Gwendolyn Myers fueron juzgados, no porque fueron descuidados, sino debido a una investigación de contrainteligencia extremadamente bien planeada y ejecutada que requirió la cooperación sin precedentes de múltiples agencias del gobierno de EE.UU. con la responsabilidad de proteger nuestra seguridad nacional", dijo Ronald C. Machen Jr., Fiscal Federal para el Distrito de Columbia.  "Otros como Myers que estén traicionando actualmente la confianza que este país les ha otorgado, deben saber que no están a salvo del enjuiciamiento, independientemente de lo cuidadosos que creen que están siendo.  Como en el caso de Kendall y Gwendolyn Myers, serán capturados y enfrentarán la justicia".

 

Shawn Henry, el Subdirector de la Oficina Local de Washington del FBI, dijo: "Los Myers tomaron una decisión deliberada de traicionar a los Estados Unidos y sus ciudadanos.  El FBI, junto con sus asociados en la Comunidad de Inteligencia de EE.UU., seguirán enjuiciando enérgicamente a cualquier persona que busque hacer el mismo daño".

 

"Walter Kendall Myers traicionó a su país.  Al cometer actos de espionaje, Myers violó gravemente la confianza que le otorgó el Departamento de Estado de EE.UU. y el pueblo de los Estados Unidos.  Hoy, está siendo correctamente sentenciado por delitos contra nuestra nación", señaló el Subsecretario de Seguridad Diplomática Eric J. Boswell.

 

Antecedentes

 

Según el memorando de sentencia, los acuerdos de declaración de culpabilidad y otros documentos presentados hoy ante el tribunal por los Estados Unidos:

 

Kendall Myers comenzó a trabajar en el Departamento de Estado en 1977 como instructor por contrato en el Instituto del Servicio Exterior [Foreign Service Institute (FSI)] del Departamento en Arlington, Va.  Después de haber vivido brevemente con Gwendolyn en Dakota del Sur, regresó a Washington, D.C., donde continuó su empleo como instructor en el FSI.  Entre 1988 y 1999, además de las tareas que realizaba en el FSI, realizó trabajos para el Buró de Inteligencia e Investigaciones [Bureau of Intelligence and Research (INR)] del Departamento de Estado.  Luego trabajó a tiempo completo en el INR y, desde julio de 2001 hasta su jubilación en octubre de 2007, fue analista de inteligencia para Europa del INR, donde se especializó en temas europeos y tuvo acceso diario a información clasificada a través de bases de datos informatizados y otros medios.  Recibió aprobación de seguridad "Altamente secreta" en 1985 y en 1999, recibió acceso a "Información Compartimental Confidencial".

 

Gwendolyn Myers se mudó a Washington, D.C. en 1980 y se casó con Kendall Myers en mayo de 1982.  Más tarde, obtuvo empleo en un banco local como analista administrativa y, posteriormente, como asistente especial.  Gwendolyn Myers nunca recibió autorización de seguridad del gobierno de los EE.UU.

 

Reclutamiento

 

En diciembre de 1978, mientras era empleado del FSI del Departamento de Estado, Kendall Myers viajó a Cuba después de ser invitado por un funcionario del gobierno cubano que había realizado una presentación en el FSI.  El funcionario cubano era un funcionario de inteligencia del Servicio de Inteligencia Cubano [Cuban Intelligence Service (CuIS)].  Este viaje le dio la oportunidad al CuIS la oportunidad de evaluar o desarrollar a Myers como agente para Cuba.  Myers llevó un diario durante su viaje de dos semanas a Cuba en el que declaraba explícitamente su afinidad por Fidel Castro y el gobierno cubano.   El diario fue recuperado por el FBI en la investigación.

 

En 1979, Kendall y Gwendolyn Myers fueron visitados en Dakota del Sur por el mismo funcionario cubano de inteligencia que había invitado a Kendall Myers a Cuba.  Durante la visita, el funcionario de inteligencia cubano los reclutó a ambos para que fueran agentes clandestinos para Cuba, un papel que desempeñaron durante los siguientes 30 años.  El reclutamiento por parte del CuIS como agentes en pareja coincide con la práctica del CuIS en el pasado en los Estados Unidos.  Más tarde, el CuIS instruyó a Kendall Myers que buscara trabajo en el Departamento de Estado o la Agencia Central de Inteligencia [Central Intelligence Agency (CIA)] para obtener acceso a información clasificada.  Kendall Myers, acompañado de su esposa, regresó a Washington, D.C., donde buscó un puesto en el Departamento de Estado.

 

Durante el período en que Kendall y Gwendolyn Myers se desempeñaban como agentes clandestinos para Cuba, el CuIS solía comunicarse con sus agentes clandestinos en los Estados Unidos a través de la transmisión de mensajes de radio cifrados desde Cuba en frecuencias de radio de onda corta.  Los agentes clandestinos en los Estados Unidos que monitorizaban la frecuencia en radio de onda corta podían descifrar los mensajes con un programa de decodificación proporcionado por el CuIS.  Kendall y Gwendolyn Myers se comunicaban con el CuIS usando este método.  La radio de onda corta que usaban para recibir mensajes clandestinos fue comprada con dinero entregado por el CuIS.  Esta radio luego fue recuperada por el FBI.

 

Operación encubierta

 

Según el expediente judicial, en abril de 2009, el FBI lanzó una operación encubierta contra la pareja.  Kendall y Gwendolyn Myers se reunieron cuatro veces con una fuente encubierta del FBI, el 15 y el 16 de abril, y el 4 de junio de 2009.  Todas las reuniones fueron objeto de grabación de audio y video.

 

Durante las reuniones, Kendall y Gwendolyn Myers realizaron una serie de declaraciones sobre sus actividades pasadas de parte del CuIS, que incluyeron cómo usaban nombres en código y cómo habían transmitido información a sus jefes en el CuIS a través de reuniones personales, "buzones secretos", entregas "mano a mano" y, en al menos un caso, el intercambio de carritos de compras en un supermercado.  La pareja también declaró que había viajado para reunirse con agentes cubanos en Trinidad y Tobago, Jamaica, México, Brasil, Ecuador, Argentina y otras localidades.

 

Cuando el agente encubierto del FBI le preguntó si alguna vez había transmitido información al CuIS que estuviera clasificada más alta que "Secreta", Kendall Myers respondió "oh sí, …oh sí".  Dijo que generalmente removía información del Departamento de Estado en su memoria o a través de anotaciones, aunque también se había llevado algunos documentos clasificados a su casa.  Gwendolyn Myers admitió que procesaba los documentos clasificados en su casa para entregárselos a sus jefes en el CuIS.  En la reunión final con la fuente del FBI, Kendall Myers divulgó información de defensa nacional de "Secreto Máximo" relacionada a fuentes y métodos de recolección de inteligencia.  También admitió haber divulgado la información anteriormente al CuIS.

 

Corroboración

 

Lo reconocido por Kendall y Gwendolyn Myers fue corroborado por otra evidencia recolectada en la investigación.  El FBI confiscó una radio de onda corta en su apartamento y confirmó viajes al extranjero realizados por la pareja que correspondían a sus declaraciones.  El FBI también identifico mensajes codificados de radio de onda corta entre el CuIS y un jefe de la pareja transmitidos en 1996 y 1997. 

 

Además, un análisis de la computadora de Kendall Myers en el Departamento de Estado reveló que, entre el 22 de agosto de 2006 hasta su retiro el 31 de octubre de 2007, vio más de 200 informes de inteligencia relacionados con Cuba.  De estos informes sobre Cuba, la mayoría eran clasificados y marcados "Secreto" o "Secreto Máximo".  El FBI también ubicó notas escritas a mano por Kendall Myers que reflejaban la recolección y retención de información de "Secreto Máximo" que planeaba entregar al CuIS, pero nunca lo hizo.

 

Por último, entre al menos 1983 y hasta 2007, Kendall Myers realizó declaraciones falsas a investigadores del gobierno a cargo de realizar investigaciones de antecedentes, que determinaron que estaba apto para un permiso de seguridad de información de "Secreto Máximo".  Al no revelar su actividad clandestina para el CuIS y la de su esposa y al realizar declaraciones falsas al Departamento de Estado sobre su situación como agentes cubanos clandestinos, defraudó a los Estados Unidos cada vez que recibió su salario gubernamental.  En base a estas declaraciones y promesas falsas, Kendall Myers obtuvo al menos $1,735,054 dólares de salario del gobierno de los EE.UU. en beneficio propio y de su esposa.

 

Esta investigación fue realizada en forma conjunta por la Oficina Local de Washington del FBI y el Buró de Seguridad Diplomática del Departamento de Estado.  Estuvieron a cargo de la acusación en el caso el Fiscal Federal Auxiliar G. Michael Harvey de la Fiscalía Federal para el Distrito de Columbia, y el Abogado Litigante Principal Clifford I. Rones, de la Sección de Contraespionaje de la División de Seguridad Nacional del Departamento de Justicia.

10-825
Secretario de Justicia de los Estados Unidos