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Miércoles, 16 de junio de 2010
El ex Presidente de Taylor, Bean & Whitaker fue acusado formalmente por su papel en un ardid fraudulento de más de $1.9 billones de dólares que contribuyó para la quiebra del Colonial Bank

Lee Bentley Farkas, el ex presidente de una empresa privada de préstamos hipotecarios, Taylor, Bean & Whitaker (TBW), fue arrestado anoche en Ocala, Fla., y acusado en una acusación formal compuesta por 16 cargos de su supuesto papel en un ardid fraudulento por más de $1.9 billones de dólares que contribuyó para la quiebra del Colonial Bank, uno de los 50 bancos más grandes de los Estados Unidos en 2009, y TBW, una de las principales empresas de préstamos hipotecarios privadas de los Estados Unidos en 2009.

Los cargos fueron anunciados hoy por miembros de la Unidad Especial de Aplicación Legal contra el Fraude Financiero, incluidos el Secretario de Justicia Auxiliar Lanny A. Breuer de la División Criminal; el Fiscal Federal Neil H. MacBride del Distrito Este de Virginia; el Inspector General Especial Neil Barofsky del Programa de Asistencia para Activos en Dificultades [Troubled Asset Relief Program (SIGTARP)]; el Director Auxiliar a Cargo Shawn Henry de la Oficina Local de Washington del Buró Federal de Investigaciones [Federal Bureau of Investigation (FBI)]; Kenneth M. Donohue, Inspector General del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano [Department of Housing and Urban Development (HUD OIG)]; Jon T. Rymer, Inspector General de la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC OIG); y Víctor F. O. Song, Jefe de Investigaciones Criminales del Servicio de Impuestos Internos [Internal Revenue Service (IRS)].

Una acusación formal modificada hoy en el Tribunal Federal de Distrito para el Distrito Este de Virginia acusa a Farkas, de Ocala, Fla., de un cargo de conspiración para cometer fraude bancario, electrónico y de valores; seis cargos de fraude bancario; seis cargos de fraude electrónico y tres cargos de fraude de valores. La acusación formal también pide que se le confisquen a Farkas aproximadamente $22 millones de dólares.

De acuerdo con la acusación formal y una petición para la detención de Farkas presentada en el Tribunal Federal de Distrito para el Distrito Central del Florida, se alega que Farkas y sus coconspiradores participaron en un ardid para malversar más de $400 millones de dólares de la División de Préstamos del Depósito Hipotecario de Colonial Bank en Orlando, Fla., y aproximadamente $1.5 billones de dólares de Ocala Funding, un establecimiento de préstamos hipotecarios bajo el control de TBW. Se alega que Farkas y sus coconspiradores malversaron estos fondos para cubrir pérdidas operativas de TBW. De acuerdo con la petición del gobierno para la detención de Farkas, el ardid fraudulento contribuyó para las quiebras de Colonial Bank y TBW. Asimismo, la acusación formal alega que Farkas y sus coconspiradores cometieron fraude electrónico y de valores en conexión con su intento de convencer al gobierno de los Estados Unidos de que le proveyeran al Colonial Bank aproximadamente $553 millones de dólares en fondos de la TARP.

"Este supuesto fraude es un ejemplo del impacto perjudicial y desestabilizador que tienen los delitos financieros en las instituciones financieras de nuestro país. Las personas y empresas que violen la ley con la finalidad imprudente de obtener ganancias deben ser responsabilizados por sus delitos", dijo el Secretario de Justicia Auxiliar Breuer. "El Departamento de Justicia y nuestros asociados de la Unidad Especial de Aplicación Legal contra el Fraude Financiero seguirán actuando de manera alerta, rápida y enérgica a fin de asegurar que estafadores de la junta y administrativos sean enjuiciados".

"Los contribuyentes han pagado un precio alto por los delitos asociados a la crisis financiera actual, y los inversionistas en Colonial y Ocala Funding están entre los directamente afectados por esta conspiración", señaló el Fiscal Federal MacBride. "La acusación formal que estamos anunciando hoy es un gran ejemplo de la asociación productiva del Distrito Este de Virginia con la Sección de Fraude de la División Criminal y de nuestra intención de responder a la llamada del Secretario de Justicia de los Estados Unidos de enjuiciar enérgicamente los casos de fraude financiero de trascendencia nacional".

"La acusación formal de hoy describe un ardid sin precedentes llevado a cabo por ejecutivos en dos instituciones financieras importantes para robar más de $550 millones del dólares del contribuyente estadounidense. Debido a la labor de agentes de SIGTARP, nuestros asociados de las unidades del orden público, y la Comisión de Valores y Títulos [Securities and Exchange Commission (SEC)], se pudo acabar con este ardid, los contribuyentes fueron protegidos y Lee Farkas forma parte de una lista creciente de ejecutivos del ramo financiero acusados de fraude asociado a TARP", dijo el Inspector General Especial Barofsky. "Los cargos de hoy deben transmitir un mensaje poderoso a quienes intenten obtener ganancias ilegalmente a partir de nuestra crisis económica nacional de que SIGTARP y sus asociados trabajarán sin descanso para proteger al contribuyente estadounidense, y que seremos implacables en nuestra misión de enjuiciar a dichos delincuentes".

El expediente judicial alega que el ardid comenzó en 2002, cuando Farkas y sus coconspiradores realizaron sobregiros en cuentas bancarias de TBW en Colonial Bank, a fin de cubrir el déficit de efectivo de TBW. Farkas y sus coconspiradores en TBW y Colonial Bank supuestamente transfirieron dinero entre cuentas en Colonial Bank para ocultar los sobregiros. Después de que los sobregiros habían alcanzado decenas de millones de dólares, se alega que Farkas y sus coconspiradores ocultaron los sobregiros y pérdidas operativas haciendo que Colonial Bank comprara de TBW más de $400 millones de dólares en lo que resultaron ser activos de préstamos hipotecarios falsos, incluidos préstamos que TBW ya había vendido a otros inversionistas e intereses falsos en fondos comunes de préstamos. Se alega que Farkas y sus coconspiradores hicieron que Colonial Bank mantuviera estos supuestos activos en sus libros en su valor nominal cuando, de hecho, los activos de préstamos hipotecarios no tenían ningún valor.

El expediente judicial también alega que Farkas y sus coconspiradores hicieron que TBW ocultara préstamos hipotecarios con valor disminuido que no podían vender. A través de una serie de transacciones fraudulentas, se alega que los coconspiradores ocultaron préstamos con valor disminuido en los libros de Colonial Bank durante años, en algunos casos.

De acuerdo con el expediente judicial, Farkas y sus coconspiradores en TBW también malversaron cientos de millones de dólares de Ocala Funding. Ocala Funding vendía papeles comerciales respaldados por activos a inversionistas de instituciones financieras, incluidos Deutsche Bank y BNP Paribas Bank. A su vez, se exigía que Ocala Funding mantuviera garantías en la forma de dinero en efectivo y/o préstamos hipotecarios al menos por el mismo valor del papel comercial a pagar.

El expediente judicial alega que Farkas y sus coconspiradores desviaron fondos de Ocala Funding a TBW para cubrir sus pérdidas operativas y, como resultado, crearon déficits significativos en la suma de garantías pertenecientes a Ocala Funding como respaldo para el papel comercial a pagar. Para ocultar los desvíos, se alega que los conspiradores enviaron información falsa a Deutsche Bank, BNP Paribas Bank y otros inversionistas de instituciones financieras para hacerles creer que los papeles comerciales contaban con suficiente respaldo de garantía. De acuerdo con el expediente judicial, en agosto de 2009 o fecha aproximada, Deutsche Bank y BNP Paribas Bank poseían $1.68 billones de dólares en papeles comerciales de Ocala Funding que contaban con solo aproximadamente $150 millones de dólares en efectivo y préstamos hipotecarios como garantía. Cuando TBW quebró en agosto de 2009, los bancos no pudieron canjear sus papeles comerciales por su valor integral.

De acuerdo con la acusación formal, en el otoño de 2008, la sociedad de control de Colonial Bank, Colonial BancGroup Inc., solicitó $570 millones de dólares en fondos de los contribuyentes a través del Programa de Adquisición de Capital [Capital Purchase Program (CPP)], un subprograma del Programa de Asistencia para Activos en Dificultades [Troubled Asset Relief Program (TARP)] del Departamento del Tesoro de EE.UU. En conexión con la solicitud, Colonial BancGroup presentó datos financieros y documentos que incluyeron información materialmente falsa asociada a préstamos hipotecarios y valores mantenidos por Colonial Bank como resultado del ardid fraudulento mencionado anteriormente.

De acuerdo con la acusación formal, el Tesoro aprobó de forma condicional la solicitud de TARP de Colonial BancGroup, bajo la condición de que el banco recaudara $300 millones de dólares en capital privado. Se alega que Farkas y sus coconspiradores llevaron a cabo una iniciativa para recaudar los $300 millones de dólares. El 31 de marzo de 2009 o en fecha aproximada, los conspiradores informaron falsamente a Colonial BancGroup que habían identificado a suficientes inversionistas para satisfacer la condición impuesta por TARP. Se alega que Farkas y sus coconspiradores hicieron que $30 millones de dólares fueran colocados en fideicomiso, alegando falsamente que representaban pagos realizados por inversionistas, cuando, de hecho, Farkas y otro coconspirador habían desviado $25 millones de dólares de la suma en fideicomiso de Ocala Funding. La acusación formal alega que Farkas y sus coconspiradores cometieron fraude electrónico y de valores en conexión con estas declaraciones falsas. Colonial BancGroup acabó por no recibir fondos de TARP.

La acusación formal también alega que Farkas y sus coconspiradores hicieron que Colonial BancGroup presentara datos financieros materialmente falsos a la Comisión de Valores y Títulos [Securities and Exchange Commission (SEC)] con respecto a sus activos en informes anuales contenidos en Formularios 10-K e informes trimestrales contenidos en Formularios 10-Q. Se alega que los datos financieros materialmente falsos de Colonial BancGroup incluían activos exagerados por préstamos hipotecarios que tenían poco o ningún valor que Farkas y sus coconspiradores hicieron que Colonial Bank comprara. La acusación formal también alega que Farkas y sus coconspiradores hicieron que TBW presentara datos financieros materialmente falsos a la Asociación Nacional Hipotecaria del Gobierno [Government National Mortgage Association (Ginnie Mae)] a fin de extender autoridad a TBW para emitir valores respaldados por hipotecas de Ginnie Mae.

De acuerdo con el expediente judicial, Farkas también malversó personalmente más de $20 millones de dólares de TBW y Colonial Bank.

En agosto de 2009, el Departamento Bancario del Estado de Alabama, el ente regulador de Colonial Bank, confisco el banco y designó a la FDIC como síndico. Colonial BancGroup también presentó su quiebra en agosto de 2009.

Farkas enfrenta una sentencia máxima de prisión de 30 años por el cargo de conspiración y por cada cargo de fraude bancario. La sentencia máxima de prisión por cada cargo de fraude electrónico asociado a TARP es de 20 años, y por cada cargo de fraude electrónico que afecte a una institución financiera, 30 años. Farkas también enfrenta una sentencia máxima de 25 años en prisión por cada cargo de fraude de valores.

Una acusación formal es una mera acusación y se supone que el demandado es inocente hasta que se pruebe lo contrario.

En una acción relacionada, la Comisión de Valores y Títulos de EE.UU. [U.S. Securities and Exchange Commission (SEC)] ha entablado una demanda de cumplimiento contra Farkas en el Distrito Este de Virginia.

Están a cargo de la acusación en el caso el Jefe Adjunto Patrick Stokes y los Abogados Litigantes Charles Reed y Robert Zink de la Sección de Fraude de la División Criminal y los Fiscales Federales Auxiliares Charles Connolly y Paúl Nathanson del Distrito Este de Virginia. Este caso fue investigado por la Oficinal Local del Washington del FBI, SIGTARP, FDIC OIG, HUD OIG e Investigaciones Criminales del IRS. La Red de Aplicación Legal contra Delitos Financieros [Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN)] del Departamento del Tesoro también brindó apoyo en la investigación.

Este enjuiciamiento es parte de la iniciativa en curso de la Unidad Especial de Aplicación Legal contra el Fraude Financiero del Presidente Barack Obama. El Presidente Obama estableció la Unidad Especial de Aplicación Legal contra el Fraude Financiero interagencias para librar una iniciativa enérgica, coordinada y proactiva para investigar y enjuiciar los delitos financieros. La Unidad Especial incluye a representantes de una amplia gama de dependencias federales, autoridades regulatorias, inspectores generales y miembros de las unidades del orden público estatales y locales, quienes, trabajando unidos, aplican un espectro poderoso de recursos de aplicación criminal y civil. La Unidad Especial está trabajando para mejorar la labor en todo el poder ejecutivo federal, y con asociados estatales y locales, para investigar y enjuiciar los delitos financieros importantes, asegurar un castigo justo y eficaz para quienes cometan delitos financieros, combatir la discriminación en los mercados de préstamos y financieros, y recuperar fondos para las víctimas de delitos financieros.

Acusación formal
La petición del gobierno de detención previa al enjuiciamiento

10-703
División Criminal