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Lunes, 1° de marzo de 2010
Un jurado condena a una reclutadora de pacientes de Fresno, Calif. por fraude contra Medicare en un ardid asociado a sillas de ruedas motorizadas

Un jurado federal en Los Ángeles condenó a una mujer de Fresno el viernes, después de encontrar que la misma había cometido fraude contra Medicare al reclutar a pacientes con la finalidad de que recibieran sillas de ruedas motorizadas innecesarias, anunciaron hoy el Secretario de Justicia Auxiliar Lanny A. Breuer de la División Criminal; George S. Cardona, Fiscal Federal Interino del Distrito Central de California; Steven Martínez, Director Auxiliar a Cargo de la Oficina Local de los Ángeles del Buró Federal de Investigaciones [Federal Bureau of Investigation (FBI)]; y Glenn R. Ferry, Agente a Cargo Especial de la Región de Los Ángeles de la Oficina del Inspector General [Office of the Inspector General (OIG)] del Departamento de Salud y Servicios Humanos [Department of Health and Human Services (HHS)].

Después de un enjuiciamiento de una semana en el tribunal federal en Los Ángeles, el jurado encontró culpable el 26 de febrero de 2010 a María Nela Moreno, 57, de conspiración para cometer fraude de servicios médicos y seis cargos de fraude de servicios médicos. Las pruebas presentadas en el juicio demostraron que Moreno reclutó a beneficiarios de Medicare a través de reuniones con grupos de personas de la tercera edad y visitas puerta a puerta en comunidades de viviendas para personas de la tercera edad de bajos ingresos en Sanger y Parlier, Calif., cerca de Fresno. Moreno reclutó a beneficiarios para que recibieran sillas de ruedas motorizadas sofisticadas y costosas que los beneficiarios no necesitaban. Varios beneficiarios atestiguaron que Moreno llevaba una credencial con su foto en lo que parecía ser una credencial de identificación de un hospital.

De acuerdo con los beneficiarios que atestiguaron en el juicio, Moreno los engañó para que ellos les dieran sus tarjetas de identificación y números de seguro de Medicare al decirles a los beneficiarios que debían aceptar la silla de ruedas motorizada porque pronto Medicare se quedaría sin dinero y los beneficiarios no podrían obtener la silla de ruedas si la necesitaban en el futuro. Moreno copió las tarjetas de identificación y los números de seguro de Medicare de los beneficiarios con un escáner portátil que llevaba consigo. Cada una de las sillas de rueda motorizada, que podrían comprarse al por mayor por menos de 1,000 dólares, según pruebas presentadas en el juicio, resultaron en aproximadamente 6,000 dólares en reclamos falsos a Medicare. Los testigos atestiguaron que en los Apartamentos Elderberry en Sanger, uno de los lugares donde Moreno y sus coconspiradores reclutaron ilegalmente a beneficiarios para que recibieran sillas de ruedas motorizadas, muchos residentes no utilizaron las sillas de ruedas.

Testigos declararon en el juicio que llevaron la información de beneficiarios recibida de Moreno a una clínica médica fraudulenta en Los Ángeles, la cual utilizó la información para crear recetas falsas. Los testigos atestiguaron que compraron las recetas fraudulentas para sillas de ruedas motorizadas y documentos médicos fraudulentos a la clínica, y luego las vendieron por más de 1,000 dólares por receta a empresas de suministro de equipos médicos durables [durable medical equipment (DEM)] en Los Ángeles y sus alrededores. A su vez, Moreno recibía una comisión ilegal por cada silla de ruedas motorizada que las empresas de DME lograban facturar fraudulentamente a Medicare utilizando la información de beneficiarios obtenida por Moreno.

Una de las empresas de suministro de DME que facturó a Medicare utilizando las identidades de los beneficiarios reclutados por Moreno fue Cooper Medical Supply de Canoga Park, Calif. Pruebas presentadas en el juicio establecieron que, entre enero 2006 y septiembre 2009, Cooper Medical Supply presentó aproximadamente 828,835 dólares en reclamos falsos y fraudulentos a Medicare, casi todos los cuales fueron para sillas de ruedas motorizadas. Pruebas presentadas en el juicio establecieron que otras empresas de DEM del sur de California también compraron recetas provenientes de los beneficiarios reclutados por Moreno. El propietario de Cooper Medical Supply, Ajibola Sadiqr, ya se había declarado culpable de fraude contra Medicare con anterioridad. La emisión de la sentencia de Sadiqr está programada actualmente para el 12 de abril de 2010.

El Juez Federal de Distrito John F. Walter del Distrito Central de Los Ángeles programó la lectura de la sentencia para el 10 de mayo de 2010. Moreno enfrenta una sentencia máxima de 10 años en prisión y una multa de 250,000 dólares por cada cargo de conspiración y fraude de servicios médicos por el que fue condenada.

Estuvieron a caso de la acusación en el caso el Abogado Litigante Jonathan Baum y el Abogado Litigante Principal Jerrob Duffy de la Sección de Fraude de la División Criminal. El caso fue investigado por el Departamento de Justicia de California y la HHS-OIG. La demanda fue entablada como parte de la Unidad Especial al Fraude contra Medicare, supervisada por la Sección de Fraude de la División Criminal y la Fiscalía Federal para el Distrito Central de California.

Desde su creación en marzo de 2007, las operaciones de las Unidades Especiales en siete distritos obtuvieron las acusaciones formales de más de 500 individuos que, en conjunto, facturaron de manera fraudulenta al programa Medicare más de $1.1 billones de dólares. Además, los Centros para Servicios de Medicare y Medicaid del HHS, trabajando en conjunto con la HHS-OIG, están tomando medidas para aumentar la responsabilización y reducir la presencia de proveedores fraudulentos.

Para obtener más información sobre el Equipo de Prevención de Fraude de servicios médicos y Acción de Ejecución [Healthcare Fraud Prevention and Enforcement Action Team (HEAT)], visite: www.stopmedicarefraud.gov  

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División Criminal