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El Secretario de Justicia de los Estados Unidos Holder habla en la Conferencia Anual de la Asociación Internacional de Jefes de Policía
Orlando, Fla. ~ Martes, 26 de octubre de 2010

Gracias, Mike Carroll.   Es un placer acompañarlos nuevamente y ser parte de esta reunión anual.   Deseo agradecerles, así como al equipo de liderazgo de la IACP, la Junta de Directores, miembros y muchos seguidores, por invitarme nuevamente.

 

Sin duda, estoy en buena compañía hoy.   Es un honor acompañar a algunos de los jefes de policía más activos y eficaces del país, así como a innovadores de las fuerzas del orden público de todo el mundo.   Y es un privilegio especial compartir el escenario con tanto líderes que admiro hace tanto tiempo y de quienes dependo ahora todos los días.   En particular, deseo acompañarlos en darle la bienvenida al General Oscar Naranjo – un asociado indispensable en el combate al narcotráfico y la delincuencia violenta, y un ejemplo para agentes de policía de toda Colombia y más allá.   Gracias por acompañarnos, General, y por ayudarnos a aprovechar las tradiciones de servicio y progreso - y un historial de logros sin par - que la IACP ha establecido a lo largo del último siglo.

 

Hoy, reforzamos estas tradiciones.   Y, juntos, damos nueva vida a los principios fundadores de la IACP - de que el arte y la ciencia del trabajo policial no pueden promoverse de manera aislada; que los desafíos de la seguridad pública local suelen exigir soluciones y compromiso de gran escala; y que un compromiso hacia la cooperación - y a los más altos estándares de conducta profesional - es el hilo más esencial en la línea azul fina.

 

Como Secretario de Justicia de los Estados Unidos, como fiscal y ex juez, y como admirador de largo tiempo de las fuerzas del orden público y hermano de un agente de la Autoridad de Puertos retirado, estoy orgulloso de brindar apoyo a la labor crítica que realizan.   Y, esta mañana, estoy ansioso por discutir los objetivos que compartimos y las inversiones que debemos realizar para llevar estas estrategias y capacidades policiales al próximo nivel.

 

El año pasado, cuando me reuní con todos ustedes en Denver, transmití un mensaje en nombre del gobierno y de mis compañeros en el Departamento de Justicia.   A cada uno de ustedes, y a todos nuestros asociados de las fuerzas del orden público, prometí que los protegeríamos.

 

Hoy, he viajado a Orlando para discutir algunas de las maneras en que estamos trabajando para cumplir esta promesa, y para reafirmar mi compromiso de garantizar el éxito y la seguridad de ustedes.

 

En el año que ha pasado desde nuestra reunión, se ha logrado gran progreso.   Recientes inversiones en tecnología e investigación están rindiendo frutos, permitiendo que ustedes trabajen con mayor agilidad, eficacia y colaboración, y permitiendo que logren más con menos.   A través de nuestro apoyo de los Centros de Fusión y Fuerzas de Tarea Conjuntas contra el Terrorismo estatales y locales, se han abierto nuevos caminos para la comunicación.   Y con la participación creciente en la Iniciativa Nacional de Denuncias de Actividades Sospechosas, y el uso de sistemas de intercambio de información de última generación como N-DEx, nuestra capacidad de atar cabos nunca ha sido mayor.

 

Debido a la labor que han realizado, las tendencias nacionales asociadas a la delincuencia se dirigen en la dirección correcta.   En nuestras ciudades del interior, áreas rurales y comunidades tribales, se han transformado vecindarios.   Se han mejorado y salvado incontables vidas.   Y, a pesar de amenazas sin precedentes y limitaciones presupuestarias históricas, muchos de sus departamentos y seccionales de policía no están simplemente sobreviviendo.   Están floreciendo.

 

Por supuesto, sé que este progreso no se ha logrado fácilmente.   Es el producto del liderazgo de ustedes, de su trabajo incansable y decisiones difíciles.   Y es el resultado directo de grandes sacrificios, muchas veces el mayor de ellos.

 

Apenas semanas después de que partimos de la conferencia del año pasado, muchos de ustedes se reunieron nuevamente, bajo circunstancias distintas y devastadoras.   Algunos de ustedes viajaron centenas de millas para llegar a Lakewood, Washington – donde, el 29 de noviembre, cuatro agentes de la policía se sentaron en un café para prepararse para un día de trabajo que no llegarían a vivir.   A las 8:30 esa mañana, sufrieron una emboscada realizada por un pistolero que los mató a sangre fría.   Fueron asesinados simplemente debido a los uniformes que vestían y el servicio público que brindaban.

 

Estas víctimas – los Agentes Griswold, Owens, Renninger y Richards – eran miembros del departamento de policía de Lakewood.   Pero también eran parte de algo mucho más grande - una comunidad de las fuerzas del orden público que atraviesa fronteras y jurisdicciones; una familia de las fuerzas del orden público unida por una causa común y un raro coraje.

 

Más de 20,000 personas estuvieron presentes en un servicio conmemorativo en su honor.   Patrulleros de todo el país se desplazaron en una fila procesional de millas de largo.   Fue una exhibición móvil de apoyo.   Sin embargo, lamentablemente, la violencia que lo provocó no fue un incidente aislado.

 

Desde octubre pasado, 163 agentes fueron asesinados en cumplimiento del deber en todo el país - con más de un tercio de ellos asesinados por tiros de arma de fuego.

 

Estas pérdidas - de madres y padres, cónyuges y hermanos, hijos y compañeros - representan un aumento alarmante en muertes de agentes de la policía.   Después de llegar al número más bajo de 50 años en 2009, el número de agentes de las fuerzas del orden público de EE.UU. muertos en cumplimiento del deber ha aumentado.

 

Juntos, hemos lamentado la muerte de héroes como el Capitán Chad Reed, de la Oficina del Alguacil del Condado de Dixie, aquí en Florida, quien murió en un tiroteo con un sospechoso de asesinato; y el Oficial Thomas Wortham, un policía de segunda generación de Chicago, quien fue baleado y muerto durante un intento de robo en la puerta de la casa de sus padres.

 

La madre del Oficial Wortham, Carolyn, habló en su funeral.   Ante una iglesia colmada de gente, dijo que "Está bien estar tristes…y está bien sentir congoja.   "Sin embargo", nos recordó, "no sintamos enojo.   Porque el enojo agota nuestra energía.   Y nos queda mucho por hacer".

 

Sin duda, es mucho el trabajo que nos espera.   Y no podría ser más urgente.   Si siguen las tendencias actuales, 2010 podría ser uno de los años más mortales para las fuerzas del orden público de las últimas dos décadas.

 

El Departamento de Justicia ha asumido el compromiso - yo he asumido el compromiso - de revertir esta ola creciente; tratar del aumento de la violencia con vigilancia renovada; y hacer todo lo que esté en nuestro poder - y utilizar cada herramienta a nuestra disposición - para mantenerlos a ustedes y a sus compañeros a salvo.

 

Aquellos que cometan actos de violencia contra las fuerzas del orden público serán encontrados.   Serán enjuiciados.   Y serán castigados de la manera más dura posible.   Esta es mi promesa a ustedes y a quienes trabajan para ustedes.

 

Hemos asumido el compromiso hacia la seguridad de los agentes.   Y respaldamos este compromiso con inversiones significativas, estratégicas.

 

En el Año Fiscal 2010, el Departamento proporcionó más de $40 millones de dólares en programas para la seguridad de los agentes.   La mayor parte de esta inversión fue asignada a nuestro Programa de Asociación de Chalecos Antibalas, y está permitiendo la compra de casi 50,000 chalecos protectores.   Para garantizar aun más la seguridad de los agentes, a partir del Año Fiscal 2011, comenzaremos a solicitar que agencias que reciban estos fondos certifiquen que tienen una política de "uso obligatorio", por escrito, implementada para agentes de patrulla uniformados.

 

Sin embargo, la labor de seguridad de agentes no termina allí.   De hecho, me complace anunciar hoy el lanzamiento de una nueva iniciativa del Departamento - llamada VALOR - que mejorará nuestra labor de prevenir la violencia contra los agentes de las fuerzas del orden público y reducir las lesiones y muertes en el cumplimiento del deber.

 

A través de VALOR e iniciativas asociadas, el Departamento brindará apoyo a la tan necesaria investigación y análisis de encuentros violentos y muertes y lesiones de agentes.   Y utilizaremos esta información para proveer a las fuerzas del orden público la más reciente información, y las herramientas y capacitación más eficaces, para responder a una variedad de amenazas - incluidos ataques del tipo "emboscada".   VALOR también incluye una asignación de $800,000 dólares, efectuado anteriormente este año, para desarrollar programas de capacitación y asistencia técnica para ayudar a agentes a aprender cómo prever y sobrevivir a encuentros violentos.

 

También estamos asignando casi medio millón de dólares a IACP como ayuda para el lanzamiento del Centro para la Prevención de la Violencia contra la Policía.   Este Centro servirá de centro de distribución de información sobre tendencias y mejores prácticas emergentes para la reducción de lesiones de agentes.

 

Más allá de VALOR, estamos ampliando el programa de Vigilancia Policial Inteligente del Departamento - una verdadera historia de éxito en la lucha contra el delito con estrategias innovadoras basadas en pruebas - a seis nuevas localidades.   Esto lleva el número total de localidades de demostración a 16.   Cada una de estas comunidades trabaja con un asociado en investigación para analizar datos, crear estrategias de lucha contra la delincuencia y medir el progreso realizado.   Tengo todas las expectativas de que nuestros nuevos beneficiarios - en Cincinnati, Ohio; Joliet, Illinois; Lowell, Massachusetts; Indio, y San Diego, California; y Baltimore, Maryland – aprovecharán la labor en curso del Departamento para volverse no solamente más exigentes, sino más inteligentes en lo que se refiere a la delincuencia.

 

Además de respaldar su trabajo, el Departamento de Justicia también se compromete a brindar apoyo a sus familias - especialmente en momentos de tragedia.   Es por eso que, este año, el Departamento ha asignado más de $2 millones de dólares a Inquietudes de Sobrevivientes de la Policía.   Por casi tres décadas, C.O.P.S. ha existido para las fuerzas del orden público, ayudando a miles de familias que han perdido a seres queridos en cumplimiento del deber, a recuperarse y reconstruir sus vidas.   Desde el comienzo - desde que fundó C.O.P.S. en 1984 - esta labor ha sido liderada por Suzie Sawyer.   Y me alegro que Suzie nos acompañe hoy.   Tantos de nosotros han tenido el privilegio de trabajar con ella a lo largo de los años.   No solo ha logrado que C.O.P.S. creciera de una organización de pueblo a una red nacional de voluntarios dedicados, sino que también ha sido esencial en coordinar las actividades de la Semana Nacional de la Policía cada mes de mayo.   Hace unos meses, Suzie anunció su jubilación.   Y hoy, sé que hablo en nombre de todos los presentes al decir "gracias" a Suzie - por su liderazgo, por su servicio y su dedicación a las fuerzas del orden público.   En nombre del Departamento de Justicia entero, es un honor brindar apoyo a su trabajo.

 

Si bien creo que estas nuevas inversiones - a C.O.P.S., a nuestro programa de Vigilancia Policial Inteligente, y a la iniciativa VALOR - son un importante paso progresivo, también sé que tratar de los desafíos que enfrentan requiere más que simplemente asignar fondos.   Es por ello que el Departamento también se ha concentrado en mejorar la información compartida con y entre nuestros asociados de las fuerzas del orden público.

 

La piedra angular de esta labor ha sido el Intercambio Nacional de Datos de las Fuerzas del Orden Público - lo que todos llamamos el N-DEx.   Este sistema en el Internet arma a agentes con información crítica, en tiempo real, sobre sospechosos.   Además de desarrollar este recurso natural, estamos proporcionando apoyo - incluidos casi $2 millones de dólares en fondos para el año fiscal 2010 - para que más de ustedes se conecten al mismo.   N-DEx es un ejemplo esencial de lo que se puede lograr cuando las fuerzas del orden público trabajan unidas en todos los niveles - y cuando los ejecutivos de las fuerzas del orden público hacen de la información compartida una prioridad.   Seguiremos estimulando el uso de N-DEx, así como una mayor participación en la Iniciativa Nacional de Denuncias de Actividades Sospechosas, conocida como "NSI", la que administramos en asociación y coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional, así como con las fuerzas del orden público estatales y locales.

 

En el lanzamiento del NSI el año pasado, nos guiaron tres principios clave: asociaciones, prevención y protección de la privacidad y libertades civiles.   Al promover una mayor asociación entre las agencias de las fuerzas del orden público, así como las entidades del sector privado, NSI está permitiendo que agentes entren en contacto con información sospechosa, pero aparentemente distinta.   ¿El resultado?   Se están identificando potenciales ataques terroristas - y se les está previniendo.   Y las fuertes protecciones de privacidad y derechos civiles de NSI están reforzando el hecho de que la labor de seguridad eficaz no requiere que se comprometan nuestros valores más esenciales.      

 

Pero el éxito continuo del NSI depende del compromiso de ustedes.   Los insto a que sigan haciendo de las denuncias de actividades sospechosas una prioridad, y una práctica común, en los departamentos que encabezan.

 

Además de ayudar a las fuerzas del orden público a colaborar y conectar información con más facilidad, también estamos trabajando en ayudarles a responder a emergencias con mayor eficiencia.   Todos hemos visto - con mayor claridad el 11 de septiembre y después del Huracán Katrina - que, en momentos de crisis, los agentes y responsables por primeros auxilios deben poder comunicarse rápidamente y entre jurisdicciones.

 

A lo largo del año pasado, el Departamento de Justicia ha tenido un papel activo en ayudar a asegurar que se satisfagan las necesidades de comunicación de las fuerzas del orden público estatales, locales y tribales.  

 

Hemos facilitado una serie de discusiones sobre la red de banda ancha de seguridad pública, incluido el futuro del D-Block.   Y, en asociación con la Casa Blanca y los Departamentos de Seguridad Nacional y Comercio, seguimos reuniendo a líderes de las fuerzas del orden público, la comunidad de seguridad pública más amplia, y la industria, para determinar el camino a seguir.

 

Esta es una prioridad del ámbito del Gabinete.   Es una prioridad del Departamento de Justicia.   Y seguiré abogando por acceso económico y significativo a espectro de radio cuándo y dónde lo necesiten.   Esto sigue siendo una prioridad personal para mí.  

 

Ahora, sé que abarqué muchísimos temas hoy.   Y si bien tengo gran esperanza de lo que se puede lograr a través de estas iniciativas e inversiones nuevas, no creo que implementar las soluciones que necesitamos - y lograr las protecciones y capacidades que merecen - sean cosas rápidas o fáciles de lograr.   Pero quiero que todos sepan que, en todos los ámbitos del Departamento de Justicia, no sólo los respaldamos, sino que asumimos el compromiso con su futuro y - sobre todas las cosas - su seguridad.

 

Aseguremos que las tragedias del año pasado nos acerquen a lograr una nueva era de solidaridad - un nuevo comienzo.

 

Estamos en esto juntos.   Y la simple verdad es que los objetivos que he marcado, y las responsabilidades que he aceptado, no pueden cumplirse sin la ayuda de ustedes.   Estoy muy agradecido por las asociaciones que hemos formado con ustedes.   Cuento con el liderazgo de ustedes.   Sé que es mucho lo que lograremos juntos en los próximos días tan importantes.

 

Gracias.