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El Secretario de Justicia Auxiliar Thomas E. Pérez habla en la Asociación Nacional para la Supervisión Civil de las Fuerzas del Orden Público
Seattle, W.A. ~ Lunes, 20 de septiembre de 2010

Gracias por haberme invitado a acompañarlos hoy. Gracias a Kathryn Olson y Phil Eure. Es un honor estar aquí.

 

Nosotros, en la División de Derechos Civiles, compartimos con ustedes una misión común - una misión crítica - para asegurar que las comunidades tengan fuerzas del orden público eficaces, responsables, receptivas y respetuosas. Algunos alegan que no podemos lograr todos estos objetivos, y que debemos elegir entre la reducción de la delincuencia y el respeto por la Constitución.  

 

Categóricamente, rechazo esta opción falsa. Nuestra cartera policial en la División y el Departamento comprende hacer valer las leyes, proveer asistencia técnica y crear asociaciones con los objetivos de reducir la delincuencia, asegurar que se respete los Principios de la Ley e incrementar la confianza pública en las fuerzas del orden público.

 

Éste es mi segundo periodo de tareas en la División de Derechos Civiles. Dediqué la mayor parte de una década como fiscal de carrera, en administraciones republicanas y demócratas, a enjuiciar casos de conducta indebida policial e intentar prevenir dicha conducta indebida a través de iniciativas de capacitación, extensión comunitaria y educación. Realicé este trabajo, y sigo haciéndolo, porque tengo profundo respeto por la policía.

 

Puede parecerles paradójico a algunos; sin embargo, creo vehementemente que el papel de la policía en la sociedad estadounidense es crítico para el funcionamiento eficaz de nuestra democracia. Creo que la gran mayoría de los agentes de policía son trabajadores y respetuosos de la ley, y desean proteger y servir.  

 

Sin embargo, si un departamento no cuenta con los mecanismos internos y externos de responsabilización adecuados, no puede proteger y servir de forma efectiva. Sus trabajos son importantes, y el trabajo de la División de Derechos Civiles es importante, precisamente porque queremos facultar y ayudar a los agentes respetuosos de la ley, asegurando que los agentes que abusen de su autoridad respondan por sus actos.  

 

Por si acaso no se han enterado, la División de Derechos Civiles está nuevamente en acción. Nuestra tarea es hacer valer las leyes de derechos civiles - todas ellas - y hacerlo de manera justa, exhaustiva e independiente.  

 

El Presidente Obama y el Secretario de Justicia de los Estados Unidos Holder han hecho de la restauración y la transformación de la División de Derechos Civiles una alta prioridad. El Secretario de Justicia de los Estados Unidos se refirió a la División como la "joya de la corona" del Departamento de Justicia.   Como resultado del liderazgo del Presidente y del Secretario de Justicia de EE.UU., y el apoyo del Congreso, la División ha recibido una de las más grandes infusiones en su historia.

 

Combatir la conducta indebida policial y trabajar con departamentos y comunidad y otros interesados clave para construir agencias de policía modelo son prioridades importantes, y deseo describir lo que estamos haciendo en este sentido.

 

Resumidamente:

  • Estamos ampliando nuestra capacidad de tratar de los problemas policiales críticos;
  • Estamos realizando más enjuiciamientos, tanto criminales como civiles;
  • Estamos proporcionando más asistencia técnica;
  • Estamos creando nuevas asociaciones y ampliando las existentes;
  • Estamos escuchando activamente a los interesados clave para obtener información para nuestra labor y así poder realizar un mejor trabajo; y
  • Estamos utilizando cada herramienta de nuestro arsenal de las fuerzas del orden público.

Permítanme describir estas acciones con más detalles.

 

Hemos contratado más abogados para ampliar nuestra capacidad en los frentes criminal y civil. Como resultado, estamos realizando más enjuiciamientos criminales. En los últimos meses, se han emitido acusaciones formales en algunos de los casos más importantes de la División.

 

Por ejemplo, tenemos una dieta lamentablemente estable de casos criminales en Nueva Orleáns. Los casos incluyen alegatos de tiroteos fatales por Agentes de la Policía de Nueva Orleáns, seguidos de encubrimientos elaborados.  

 

En Shenandoah, Pensilvania, cuatro agentes del Departamento de Policía de Shenandoah, incluido el Jefe y su Adjunto, fueron acusados formalmente de cargos de violación de los derechos civiles y cargos asociados en conexión con sus esfuerzos por encubrir el homicidio con motivación racial de un joven Hispano en el parque, a fin de proteger a los supuestos atacantes, quienes eran conocidos de los agentes.

 

Pero que no queden dudas: enjuiciaremos enérgicamente a agentes que abusen de su autoridad y cometan actos criminales. El enjuiciamiento criminal siempre será un componente importante de nuestra estrategia multifacética para combatir la delincuencia. Sin embargo, los enjuiciamientos criminales por sí solos no son lo suficiente para lograr una reforma sostenible.

 

Nuestra autoridad de patrón y práctica, surgidos después del incidente de Rodney King, es, por lo tanto, una herramienta crítica en nuestro arsenal para tratar de desafíos sistémicos.

 

Esta autoridad es relativamente joven. El proyecto de ley que establece nuestra autoridad de patrón y práctica fue aprobado en 1994. Hubo muy pocos casos durante el gobierno anterior. Como resultado, cuando llegué a la División el año pasado, inicié una revisión de nuestra labor en esta área, y pedí la opinión de una amplia gama de interesados con respecto a qué estaba funcionando bien y qué necesitaba cambiar.  

 

Mantuve conversaciones con jefes de policía, interesados comunitarios, monitores, investigadores y otras organizaciones dedicadas a lograr agencias de policía de primera clase. Un punto destacado de esta excursión de asimilación de opiniones fue una sesión como oyente que duró un día entero y en la que participaron jefes de policía, defensores de derechos civiles comunitarios, organizaciones policiales y una serie de otros interesados clave. El Secretario de Justicia participó, y aprendimos mucho sobre lo que está funcionando bien y lo que necesita mejorar.

 

Escuchamos algunas opiniones alentadoras, tales como la de un jefe que dijo que el decreto por consentimiento "estableció las bases para el control policial constitucional". Otro jefe opinó que las reformas conmemoradas en el decreto por consentimiento ayudaron a restaurar la confianza pública en el departamento de policía.

 

También recibimos críticas constructivas, incluidas inquietudes de que el proceso debía ser más inclusivo, y que incluía con demasiada frecuencia a abogados hablando con abogados, en lugar de especialistas hablando con especialistas en un espíritu de resolución de problemas. Nuestro proceso de escuchar continúa, y sus opiniones sobre cómo podemos usar nuestra autoridad de patrón y práctica para catalizar reformas sostenibles son bienvenidas.  

 

Desde la aprobación de la Ley de Control de Delitos Violentos y Aplicación Legal en 1994, la División ha autorizado las investigaciones de "patrón o práctica" de 56 agencias de las fuerzas del orden público. Actualmente, la División está investigando 17 departamentos de policía de todo el país y está monitorizando 5 acuerdos conciliatorios asociados a cuatro agencias de la policía.  

 

Antes de abrir una investigación de patrón o práctica, la División realiza una investigación preliminar para determinar si se debe autorizar una investigación completa. Desde 1994, hemos completado investigaciones preliminares de más de 125 agencias de las fuerzas del orden público; en más de la mitad de las instancias, decidimos que no había fundamentos suficientes para abrir una investigación integral.

 

Nuestras investigaciones son exhaustivas y complejas. Con la asistencia de ex jefes de policía y ejecutivos de las fuerzas del orden público que actúan como consultores especialistas, determinamos si una agencia de policía ha exhibido un patrón o práctica de violaciones de los derechos civiles. Y, de ser así, trabajamos con la jurisdicción en identificar y desarrollar medidas correctivas diseñadas para tratar de las violación específicas descubiertas.

 

Al realizar investigaciones, buscamos reunir hechos sobre las operaciones del departamento de policía a partir de una diversa variedad de fuentes, incluidos interesados comunitarios, grupos de defensa, la comunidad religiosa, el departamento de policía, sindicatos policiales y, por supuesto, consejos de revisión de ciudadanos (si los hubiere).

 

Al aprender sobre las operaciones de un departamento, analizamos detenidamente políticas, procedimientos, participamos en capacitación, entrevistamos una serie de oficiales y tropas, los acompañamos en sus recorridos en automóvil y analizamos documentos voluminosos.

 

A fin de ser transparentes y para comunicar temas a la más amplia comunidad de las fuerzas del orden público, publicamos cartas de Asistencia Técnica en el portal de la División. Estas cartas proveen una evaluación detallada de las prácticas de un departamento de policía específico, pero también recomiendan mejores prácticas. En una serie de instancias, hemos utilizado estas cartas para animar a una agencia de policía específica a solicitar las opiniones de la comunidad al formular políticas y modificar procedimientos. En departamentos que cuentan con consejos de revisión civiles, hemos brindado, ocasionalmente, opiniones sobre cómo mejor incorporar dichos consejos a las operaciones generales del departamento.

 

Cuando se descubren violaciones de la Constitución, típicamente, la División busca lograr la resolución formal de sus investigaciones a través de acuerdos conciliatorios por escrito, para asegurar que ocurra la reforma sistémica y que problemas específicos identificados durante las investigaciones sean resueltos como corresponde. La División controla a los departamentos de policía hasta quedar satisfecha de que la jurisdicción se ha ocupado de los puntos pendientes. Hasta la fecha, la División ha obtenido 18 acuerdos por conciliación.

 

Las investigaciones de patrón y práctica no son ejercicios únicamente para buscar culpables. Nuestras investigaciones exhaustivas y amplias son conducidas con tres objetivos en mente: reducir la delincuencia, incrementar la confianza pública y proteger los Principios de la Ley.  

 

Dicho de manera simple, queremos mejorar las fuerzas del orden público. Cuando el Departamento de Justicia aparece para investigar a una agencia de las fuerzas del orden público, es nuestro objetivo trabajar de manera cooperativa con las fuerzas del orden público, las autoridades locales y los líderes comunitarios.

 

Un gran ejemplo de este enfoque es, tal vez, nuestra investigación actual de más alto perfil: el Departamento de Policía de Nueva Orleáns.  

 

Esta no es la primera vez que vamos a Nueva Orleáns. Estuvimos allá hace alrededor de doce años realizando una investigación de patrón y práctica, y logramos ciertos entendimientos. Hubo algunas mejoras temporales, pero no se mantuvo la mejora, y ahora existe una crisis de confianza aguda en la comunidad.  

 

En mayo de este año, el nuevo intendente de Nueva Orleáns, Mitch Landrieu, le escribió al Departamento solicitando una revisión independiente de las políticas y prácticas del Departamento de Policía de Nueva Orleáns [New Orleans Police Department (NOPD)] como parte de la labor de la ciudad de reforma del NOPD.

 

 El 17 de mayo, la División inició una investigación de patrón y práctica del NOPD para evaluar alegatos de conducta indebida policial, incluidos el uso de fuerza excesiva, allanamientos y confiscaciones inconstitucionales, actos discriminatorios y otras conductas indebidas que varían desde exhibiciones no permitidas de armas de fuego a perjurio, robo, ausencia de vigilancia y violencia doméstica.

 

Desde el momento en que la División abrió su investigación, la misma realizó numerosas excursiones con consultores de prácticas policiales para entrevistar a testigos, observar operaciones policiales y realizar reuniones comunitarias. La División está trabajando estrechamente con autoridades municipales y otros interesados, incluido el Monitor Policial Independiente de la Oficina del Inspector General de Nueva Orleáns. El Monitor Policial Independiente es una agencia de supervisión civil independiente responsable por realizar la revisión de investigaciones de conducta indebida conducidas por el NOPD.

 

Este nivel de cooperación por parte de la ciudad es ideal - trabajamos mejor cuando podemos cooperar con la comunidad, con sus líderes y con la gente en el terreno. Este enfoque ha resultado ser bien aceptado por los departamentos de policía y agentes, quienes suelen estar concientes de problemas que les gustaría corregir y consideran a las investigaciones del Departamento de Justicia una oportunidad de para obtener los recursos, la capacitación y la atención que necesitan para realizar dichas mejoras.

 

Trabajando de manera colaborativa e inclusiva en Nueva Orleáns no requiere que comprometamos nuestra independencia. Tampoco hará que dejemos de hacer preguntas difíciles o sondeemos profundamente para comprender la naturaleza precisa de los desafíos.  

 

Nueva Orleáns enfrenta algunos desafíos enraizados, pero tengo gran optimismo en que, trabajando juntos, podremos identificar los problemas con precisión y crear e implementar un plan de reforma que reduzca la delincuencia, asegure que se rindan cuentas y que se respete la Constitución y los Principios de la Ley, y restaurar la confianza pública en la policía.  

 

Cambiar la cultura de la organización no es fácil y lleva su tiempo; sin embargo, puede hacerse y se hará en Nueva Orleáns. El Departamento de Policía de Los Ángeles es un gran ejemplo de una organización policial que enfrentó múltiples retos profundamente enraizados y fue sometida a un exhaustivo proceso de reforma, habiendo logrado grandes progresos. Como resultado de las reformas implementadas en L.A., la satisfacción pública con el Departamento ha mejorado, la delincuencia se ha visto reducida, y la calidad y cantidad de las actividades de las fuerzas del orden público han aumentado. En otras palabras, la policía no se sentó simplemente en sus vehículos evitando el contacto con el público. Justamente al contrario; hicieron valer la ley enérgicamente. Con fuerte liderazgo policial y fuerte supervisión policial, las ciudades pueden beneficiarse a partir de la actividad policial respetuosa y eficaz.  

 

En la mayoría de los casos, pudimos colaborar conjuntamente con la agencia de las fuerzas del orden público.  

 

Por supuesto, no dudaremos en tomar medidas cuando una agencia de las fuerzas del orden público bajo revisión se niegue a cooperar.  

 

El Departamento inició una investigación preliminar de la Oficina del Alguacil del Condado de Maricopa [Maricopa County Sheriff’s Office (MCSO)] en junio de 2008, concentrándose en prácticas policiales discriminatorias, allanamientos y confiscaciones ilegales y discriminación por origen nacional en instalaciones de la MSCO, incluido dejar de proveer acceso significativo a servicios a personas con conocimientos limitados del idioma inglés.  

 

La oficina del Alguacil se negó, en repetidas oportunidades, a permitir el acceso a muchos documentos y registros críticos. Una vez agotadas todas las demás opciones, recientemente entablamos una demanda para obligar a la oficina del Alguacil a proveer dicho acceso, y mantenemos que tienen la obligación de hacerlo según acuerdos que firmaron al recibir fondos federales.  

 

El caso Maricopa comprende tanto nuestra autoridad de patrón y práctica como nuestra autoridad bajo el Título VI de la Ley de Derechos Civiles de 1964.   El Título VI dispone que las entidades que reciban asistencia financiera federal no pueden discriminar con base en raza, color u origen nacional. Hemos hecho uso de nuestra autoridad bajo el Título VI para tratar de problemas de discriminación racial y prácticas policiales discriminatorias y seguiremos haciéndolo.

 

La División también hace valer el Título VII de la Ley de Derechos Civiles, el cual trata de la discriminación en el empleo. Tenemos una dieta estable de casos asociados a prácticas de contratación y promoción de departamentos de policía. Nuestra meta es asegurar que los departamentos contraten y promuevan a las personas más calificadas para la función. Si tratamos de los problemas en el inicio, podemos evitar problemas más adelante.

 

Por lo tanto, como pueden ver, tenemos muchas herramientas en la División de Derechos Civiles para promover la actividad policial efectiva. También estamos trabajando estrechamente con nuestros asociados en el Departamento de Justicia, incluidos Servicios Policiales con Orientación Comunitaria y la Oficina de Programas Judiciales, para asegurar que la gama completa de las herramientas de nuestro Departamento puedan usarse para asistencia a departamentos y comunidades. Por ejemplo, nuestros asociados del Departamento de Justicia [Department of Justice (DOJ)] están brindando importante asistencia en el asunto del Departamento de Policía de Nueva Orleáns.

                                               

Pero también necesitamos asociados en las comunidades - y ustedes son esos asociados. Todos podemos ser más eficaces si trabajamos juntos: Los miembros de NACOLE no solo brindan conocimientos en la supervisión por ciudadanos de los que el DOJ puede aprender, sino que también ayudan al DOJ comprender a las comunidades individuales y los desafíos específicos que enfrentan. Los insto a que nos avisen cuando noten problemas en sus comunidades. En el caso de incidentes criminales de violaciones de los derechos civiles, debemos enterarnos de los mismos lo antes posible. Cuando vean un departamento con problemas sistémicos, los instamos a que reúnan información y nos la provean.

A su vez, es posible que podamos ayudar con los Departamentos más intransigentes: donde un Departamento no pueda o no esté dispuesto a trabajar con la comunidad y, debido a ello, se estén violando derechos civiles, podemos intervenir, siempre y cuando los recursos nos lo permitan, y emplear las diversas herramientas a nuestra disposición.

 

Todos tienen un papel importante que cumplir. Creo firmemente que para crear departamentos de policía eficaces y que rindan cuentas por sus acciones, debe haber múltiples mecanismos internos y externos de rendición de cuentas. La mejor vigilancia es la que surge de adentro. Como resultado, seguiremos trabajando arduamente para asegurar que los jefes de policía marquen las pautas correctas, como lo hizo el Jefe Bratton en Los Ángeles, y que los supervisores de primera línea y unidades de asuntos internos y otros dentro de los departamentos adopten la cultura de la rendición de cuentas.

 

Existe un papel importante para la supervisión civil, y los departamentos deben abrazar, en lugar de temer, dicha participación civil y comunitaria. No existe un enfoque masivo para crear departamentos eficaces y responsables. No existen reparaciones rápidas o atajos. La reforma lleva tiempo, persistencia, planificación cuidadosa, coraje, liderazgo e inclusión. El Departamento de Justicia permanece plenamente dedicado a trabajar en forma conjunta con todos los interesados para asegurar servicios policiales más eficaces y confiables para las comunidades de todo el país.

 

Como dije anteriormente, nosotros en la División de Derechos Civiles tenemos gran respeto por los agentes de las fuerzas del orden público de todo el país.   Sabemos que, con frecuencia, arriesgan sus vidas en nombre de los miembros de sus comunidades. Sabemos que van a trabajar todos los días con los ojos puestos en proteger a la seguridad pública y hacer valer la ley. Nuestro objetivo es ayudarles a llevar a cabo esas misiones críticas mejor.

 

Gracias.