Comunicado de prensa
Conferencia de prensa del 26 de febrero de 2026 sobre “La Rana”
Para Divulgacion Inmediata
U.S. Attorney's Office, Southern District of California
Buenos días. Mi nombre es Adam Gordon, y soy el Fiscal Federal del Distrito Sur de California. Hoy me acompañan:
- Los principales fiscales de este caso, los fiscales federales adjuntos Joshua Mellor y Matthew Sutton;
- James M. Nunnallee, agente especial interino a cargo de la DEA en San Diego;
- TJ Holland, agente especial interino a cargo de la oficina local del FBI en San Diego;
- Victor White, fiscal federal ejecutivo adjunto;
- Jason Powell, agente especial adjunto a cargo de la División de Investigación Criminal del IRS; y
- Kevin Murphy, agente especial a cargo de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional, en representación del Grupo Operativo de Seguridad Nacional.
Al final de las declaraciones, ofreceremos la oportunidad de hacer preguntas relacionadas con este caso y estaremos a disposición de los medios en español.
Sagitario. Chavo Félix. Flaquito. Payo. Valdez-Ruiz.
Todos ellos se encuentran aquí. Están acusados de delitos federales. Y ellos son solo el principio.
Hace menos de 300 días, estos cabecillas del cártel andaban libres y sin temor. Hoy están detenidos y en custodia federal en el Distrito Sur de California.
No era una amenaza cuando les dije que ya no eran los cazadores, sino los cazados. Era una certeza. Las organizaciones terroristas extranjeras pueden operar a través de fronteras. Pero la justicia no se detiene allí. Los recientes informes sobre el liderazgo de los cárteles en México subrayan una sencilla verdad: las organizaciones criminales construidas sobre el miedo y la violencia son inherentemente inestables. Los individuos pueden ascender y caer, pero el estado de derecho perdura.
Sobre la base de estos éxitos sin precedentes, hoy anunciamos una imputación de cargos federales sustitutiva contra René Arzate García, infamemente conocido como “La Rana,” un lugarteniente de alto rango y ultraviolento del Cártel de Sinaloa que ha controlado el corredor de drogas de Tijuana por 15 años mediante el terror y la violencia.
También anunciamos que la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley del Departamento de Estado está ofreciendo hasta 5 millones de dólares por información que conduzca al arresto y/o condena de “La Rana” o de su hermano, Alfonso Arzate-García, alias “Aquiles”. Esta colaboración es un logro de la visión del presidente Trump y de la fiscal general Bondi de erradicar por completo a las organizaciones terroristas extranjeras.
Desde 2014, los hermanos Arzate-García se encuentran prófugos tras ser acusados por separado por delitos de narcotráfico en el Distrito Sur de California.
A partir de entonces, “La Rana” asumió un papel aún mayor dentro del Cártel de Sinaloa y se ha convertido en uno de sus más activos narcotraficantes y operadores del brazo armado.
La nueva imputación federal hecha pública esta mañana incorpora cargos mucho más graves. “La Rana” está imputado por narcoterrorismo, por proporcionar apoyo material al terrorismo, por dirigir una empresa criminal continuada, por conspiración internacional para distribuir metanfetamina, cocaína, fentanilo y marihuana, y por lavado de dinero.
En unos momentos escucharán detalles específicos sobre cómo “La Rana” ha ejercido un control brutal sobre la plaza de Tijuana para el Cártel de Sinaloa mediante la intimidación y el derrame de sangre. Estos cargos reflejan el daño devastador causado a comunidades a ambos lados de la frontera, mediante la violencia, la adicción y la intimidación.
Como todos podemos ver, los restantes miembros libres del Cártel de Sinaloa se han convertido en un riesgo mutuo. Cada uno sabe demasiado sobre los demás. En ese mundo, la traición no es una cuestión de si ocurrirá, sino de cuándo.
A los líderes del cártel que aún siguen prófugos, les planteo esta pregunta: ¿En quién pueden confiar cuando no pueden confiar en nadie? Cuando el miedo que antes usaban para controlar a otros ahora los controla a ustedes.
Y para los que siguen libres:
Escóndanse. Corran. Peleen. Huyan.
La ilusión es que tienen una opción. La realidad es simple: entréguense a la justicia o serán traídos ante la justicia.
Lo que nos une en las fuerzas del orden público es la convicción de que impera el estado de derecho y de que la justicia es inescapable. Hoy reafirmamos ese compromiso. El estado de derecho no vacila. No claudica.
Para describir la imputación en detalle, invito al fiscal federal adjunto Josh Mellor que pase al frente.
Gracias.
END
Contact
Kelly Thornton, Director of Media Relations
Actualizado 27 de febrero de 2026
Temas
Drug Trafficking
Opioids
Agencia