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Testimonio del Secretario de Justicia de los Estados Unidos Eric Holder ante el Subcomité de Asignaciones Presupuestarias para Comercio, Justicia y Ciencias de la Cámara
Washington, D.C. ~ Martes, 1º de marzo de 2011

Buenos días, Presidente Wolf, Miembro Fattah y distinguidos miembros del subcomité. Gracias por esta oportunidad de discutir el Presupuesto del Presidente para el Año Fiscal 2012 para el Departamento de Justicia y brindar una actualización sobre los progresos y prioridades del Departamento.

Hoy, me presento ante ustedes en nombre de mis colegas - más de 117,000 hombres y mujeres dedicados que sirven en el Departamento de Justicia de nuestra nación en cargos y oficinas de todo el mundo. Por sobre todas las cosas, me presento ante ustedes en nombre de mis conciudadanos.

Como la principal autoridad de las fuerzas del orden público de nuestro país, proteger la seguridad del pueblo de los Estados Unidos es mi obligación más importante. En todos los ámbitos del Departamento, esta es nuestra principal concentración.

Como saben, en años recientes, nuestra nación ha enfrentado algunas de las amenazas terroristas más significativas desde los ataques del 11 de septiembre - y el Departamento de Justicia ha cumplido un papel vital en combatir estas amenazas. Desde el 11/9, centenas de demandados fueron condenados por violaciones terroristas o asociadas al terrorismo en tribunales federales. Y, durante 2009 y 2010, el Departamento de Justicia acusó a más demandados en tribunales federales con los delitos más graves relacionados con el terrorismo que en cualquier periodo similar desde el 11 de septiembre.

Apenas la semana pasada - en el distrito del Presidente Wolf - Zachary Chesser, un residente del norte de Virginia y ciudadano estadounidense, fue sentenciado a 25 años en prisión por intentar brindar apoyo material a la organización terrorista Al-Shabaab, comunicando amenazas contra ciudadanos estadounidenses e incentivando a jihadistas violentos a que impidieran y obstruyeran el trabajo de las fuerzas del orden público.

También la semana pasada, agentes del Buró Federal de Investigaciones [Federal Bureau of Investigation (FBI)] en Texas intentaron utilizar un arma de destrucción masiva. Gracias al trabajo, día y noche, de centenas de agentes del FBI, analistas y fiscales federales, el supuesto complot fue frustrado.

Más allá de nuestra labor de seguridad nacional crítica, el Departamento ha logrado extraordinario progreso en cumplir con la promesa que hice ante este subcomité hace casi dos años - que restauraríamos la integridad y la transparencia en todos los niveles de nuestro trabajo y que, bajo mi liderazgo, cada decisión tomada y cada política implementada se basaría en hechos, la ley y los mejores intereses del pueblo de los Estados Unidos - independientemente de presiones políticas o consecuencias.

También me enorgullece informar que el Departamento ha tomado pasos significativos para proteger los derechos civiles en nuestros lugares de trabajo, mercados de la vivienda, cabinas de votación y áreas fronterizas; para proteger nuestro medio ambiente; y para llevar a un nuevo nivel la lucha de nuestra nación contra el fraude financiero y de atención médica.

De hecho, el año pasado el Departamento anunció un récord en campañas contra el fraude de atención médica y financiero. Y, en el año fiscal 2010, la División de lo Civil del Departamento logró el más alto nivel de recuperaciones debido a fraude de atención médica de la historia - 2.5 mil millones de dólares - así como la segunda mayor recuperación anual de reclamos por fraude civil. Nuestra División de lo Penal obtuvo un éxito similar. En el año fiscal 2010, la División de lo Penal participó en iniciativas, incluidas acciones de coacción conjuntas, con nuestras Fiscalías Federales en todo el país, las que lograron más de 3 mil millones de dólares en fallos y acuerdos conciliatorios.

Además de nuestro trabajo para lograr estas recuperaciones, realizamos inversiones estratégicas - y luego tomamos acciones históricas - para combatir las pandillas y las redes de delincuencia organizada tanto nacionales como internacionales. Utilizamos las herramientas y autoridades nuevas que el Congreso nos otorgó para investigar y enjuiciar los delitos por odio. Y respondimos, y debemos seguir respondiendo, al aumento nacional reciente en disparos contra las fuerzas del orden público al asegurar que los agentes tuvieran las herramientas, la capacitación y los equipos de protección que necesitan y merecen. Esto me preocupa especialmente. Es una preocupación muy real para mí.

Es por eso que me encuentro aquí hoy para pedirles su apoyo al Presupuesto del Presidente para el año fiscal 2012 para el Departamento de Justicia.

Entre las prioridades identificadas en este presupuesto están el refuerzo de la seguridad nacional; prevenir y combatir la delincuencia; mantener establecimientos de detención y prisiones seguros; brindar programas eficaces de intervención y reincorporación a la sociedad; y asistir a nuestros asociados de las fuerzas del orden público estatales, locales y tribales.

La propuesta presupuestaria también da valor agregado a lograr nuevos ahorros y eficiencias - y refleja las elecciones difíciles - tales como reducciones en programas que hemos realizado a fin de concentrar nuestros recursos en los programas de más alta prioridad, para responder a las realidades fiscales actuales y actuar como administradores sólidos del dinero de los contribuyentes.

La Resolución Continua del Año Fiscal 2011 ha presentado retos presupuestarios significativos para el Departamento, ya que el costo actual de las operaciones y personal es considerablemente más alto que el año pasado. He anunciado restricciones financieras que consideré difíciles pero necesarias, incluidos ordenar un congelamiento temporal de las contrataciones y recortar los gastos no esenciales. Espero que estas medidas hagan innecesarias medidas más severas en el futuro.

Inclusive con estas directivas implementadas, la solicitud de presupuesto para el año fiscal 2012 del Departamento, la que refleja muchas más decisiones difíciles, es esencial para nuestra seguridad nacional y el trabajo de las fuerzas del orden público, entre otras prioridades tan profundamente importantes para el pueblo de los Estados Unidos. Con estas inversiones, y con el apoyo y la firme colaboración de ustedes, confío en que podremos seguir solidificando nuestros éxitos del pasado y cumplir nuestras promesas centrales: garantizar la seguridad, las oportunidades y la justicia para todos.

Ahora, tendré gusto en responder a sus preguntas.