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24/01/2011
Propietarios de mayorista de mariscos se declaran culpables de vender pescado etiquetado falsamente, contrabandear y falsificar marcas de mariscos

WASHINGTON — Karen L. Blyth y David H.M. Phelps se declararon culpables hoy en el tribunal federal en Mobile, Ala., de 13 delitos graves por sus papeles en la compra y venta de bagre asiático de criadero y perca del Lago Victoria etiquetados falsamente como mero; vender camarones extranjeros de criadero falsamente etiquetados como camarones silvestres pescados en EE.UU., vender camarones que alegaban ser de mayor tamaño y más caros de lo que realmente eran; y comprar pescado que sabían que había sido ilegalmente importado a los Estados Unidos. Los demandados se declararon culpables de un cargo de conspiración, nueve violaciones de la Ley Lacey, dos cargos de recibir bienes contrabandeados y un cargo de falsificación de marca. Un tercer demandado acusado en el caso, John J. Popa, de Lisbon, Conn., se había declarado culpable anteriormente de delitos similares.

Blyth, de Paradise Valley, Ariz., era el copropietario y presidente de dos compañías, Consolidated Seafood Enterprises, Inc., ubicada en Phoenix, y Reel Fish and Seafood, Inc., ubicada en Pensacola, Fla., las que comercializaban una variedad de pescados y mariscos. Phelps, de Scottsdale, Ariz., copropietario de Consolidated Seafood and Reel Fish, también fue vicepresidente de ambas compañías. John J. Popa administraba y era copropietario de Reel Fish con Blyth y Phelps y fue vicepresidente de la compañía.  

Los codemandados admitieron haber utilizado a Consolidated Seafood para comprar filetes congelados de un tipo de bagre de criadero de Vietnam con el género Pangasius, llamado sutchi, que sabían haber sido importado a los Estados Unidos y declararon falsamente que se trataba de lenguado pescado en forma silvestre, a fin de evitar cargos anti-dumping que incidían sobre este producto.  

"Estos demandados han admitido haber burlado las leyes federales en un ardid para defraudar al consumidor estadounidense", dijo Ignacia S. Moreno, Secretaria de Justicia Auxiliar de la División de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Departamento de Justicia. "Las condenas de hoy transmiten el mensaje de que iremos atrás de cualquier otra persona que realice actividades ilegales. Este tipo de ardid inunda el mercado con pesado falsamente etiquetado, engañando, por lo tanto, a los consumidores, reduciendo artificialmente el costo de los pescados pescados en forma silvestre, y privando a los pescadores respetuosos de la ley de los frutos plenos de su trabajo".  

"Estos enjuiciamientos deben transmitir un mensaje claro de que se enjuiciarían enérgicamente los casos de fraude al consumidor y que esta Fiscalía Federal seguirá protegiendo a los consumidores locales de mariscos y a todos los componentes del mercado y la industria de mariscos locales", dijo Kenyen R. Brown, Fiscal Federal para el Distrito Sur de Alabama.

Los cargos antidumping entraron en vigencia para filetes congelados de sutchi, basa y swai enero de 2003, después de que una investigación realizada por el Departamento de Comercio estableciera que este producto estaba siendo vendido en los Estados Unidos a un valor menor que el justo, perjudicando, por lo tanto, a los productores domésticos de bagre. En total, los demandados conspiraron para etiquetar falsamente y comprar aproximadamente 283,500 libras de sutchi de criadero importado sin que se pagaran los cargos anti-dumping de $145,625.  

"Estos cargos antidumping fueron diseñados para proteger a los productores domésticos de bagre contra la competencia injusta extranjera", dijo Raymond R. Parmer, Jr., Agente Especial a Cargo, Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU., Investigaciones de Seguridad Nacional. "Quienes conspiren para comprar y compren tal producto sabiendo que fue importado ilegalmente enfrentarán a la justicia y serán castigados".  

"Seguiremos investigando todo etiquetado falso y la sustitución del pescado y los mariscos de este país, y trabajaremos para proteger a las pescaderías en la región sudeste y al consumidor estadounidense perjudicados por este tipo de actividad delictiva", dijo Harold Robbins, Agente Especial a Cargo, Región Sudeste, Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, Oficina de Coacción Legal.

Parte del pescado confiscado durante la investigación tuvo resultado positivo en pruebas realizadas para constatar la presencia de verde malaquita y enrofloxina, ambos los cuales están prohibidos en alimentos estadounidenses. El verde malaquita es un compuesto químico utilizado con frecuencia en criaderos de peces en el exterior, y la enrofloxina es un antibiótico utilizando en algunos criaderos de peces extranjeros, pero para el cual existe tolerancia cero por parte de la Administración de Alimentos y Fármacos para alimentos vendidos en los Estados Unidos. Los demandados recibieron 81,000 libras de este sutchi ilegalmente importado, y vendieron 34,100 libras del mismo a Reel Fish, quien a su vez lo vendió a clientes en Alabama, Florida y otros lugares.

Los demandados cambiaron las etiquetas en estos sutchi y otros basa importados a mero, vendiéndoselo a clientes en Alabama, Florida y Mississippi como un mero más deseable, a un costo más alto. Los demandados vendieron más de 100,000 libras de estos basa y sutchi con falsamente etiquetados a estos clientes.  

Blyth y Phelps también admitieron haber comprado más de 25,000 libras de perca del Lago Victoria de África, haber falsificado sus etiquetas y haber vendido este pescado como siendo mero a clientes en Alabama y Florida a un costo más alto, y en cantidades mayores que si hubieran estado correctamente etiquetados.  

Los demandados también admitieron que conspiraron para etiquetar engañosamente y crear etiquetas falsas para camarones que vendieron a clientes en dichas áreas. Los demandados, a través de Reel Fish, re embalaban camarones extranjeros de criadero como camarones pescados de manera silvestre en EE.UU. Los demandados también etiquetaron los camarones falsamente indicando un tamaño mayor que el que tenían en realidad. Al etiquetar el camarón falsamente, los demandados lograron vender más y cobrar más por el camarón vendido.

Se ha programado la lectura de la sentencia para Blyth y Phelps para el 4 de mayo de 2011. La lectura de la sentencia de Popa fue programada para el 22 de febrero de 2011. La pena máxima por cada cargo de contrabando es de hasta 20 años en prisión y una multa de 250,000 dólares. La pena máxima por cada violación de la Ley Lacey incluye hasta cinco años en prisión y una multa de 250,000 dólares. La pena máxima por cada cargo de falsificación de marca incluye hasta tres años en prisión y una multa de 250,000 dólares.            

El caso fue investigado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, Oficina de Coacción Legal; el Departamento de Seguridad Nacional, Servicio de Inmigración y Control de Aduanas; Oficina de Investigaciones Especiales de la Fuerza Aérea de EE.UU.; y el Departamento de Defensa, Servicio de Investigaciones Penales de Defensa. Estuvieron a cargo de la acusación en el caso Wayne D. Hettenbach y Susan L. Park de la Sección de Delitos Ambientales de la División de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Departamento de Justicia, y Deborah A. Griffin de la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Alabama.

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